Juan Ignacio Nardoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Jovane Cabral puso al Grêmio en tablas en 4 minutos, y Ceará no llegó a jugar nunca con ventaja.
Nota de 7.99 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Grêmio, el mejor del campo era suyo.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Wagner Leonardo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dodi, y el técnico lo permitió.
El banquillo23/11/2026
Gustavo Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Leonel Pérez y Grêmio acuerdan 5 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo16/11/2026
Carlos Vinícius se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mathías Villasanti firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Grêmio no tiene una buena respuesta.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Grêmio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Regates completados: 38. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.43 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Grêmio la escuchó como otra cosa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francis Amuzu, y el técnico lo permitió.
A Martin Braithwaite le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Juan Ignacio Nardoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo12/10/2026
Weverton se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Filip Krovinović, y el técnico lo permitió.
Toca Atlético Mineiro, y hay un hombre en el vestuario de Grêmio que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Grêmio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Ocupa el puesto 5 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
Gabriel Menegon se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Eibar tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Carlos Vinícius está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Martins está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Grêmio saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.