«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Humaitá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo16/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Romário
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Humaitá ha hecho saber al mercado que Matheus Santos está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Ocupa el puesto 5 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Matheus Santos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Acciones defensivas: 20, y la portería a cero al final. Las mejores tardes de un central parecen no tener nada dentro, y de eso se trata exactamente.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Pedro Rangel no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Humaitá tampoco lo escondía nadie.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mario Contreras entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
14 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Águia de Marabá defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Douglas Lukaku estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mario Contreras, y el técnico lo permitió.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 130% de lo que ingresa Humaitá
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Pedro Rangel salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Jean Sales ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Pedro Rangel salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Luã Niger: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Humaitá necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nadie en el Humaitá insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Humaitá fue distinto después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Humaitá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
Notas de los jugadoresDavid se pasa la tarde haciendo faltas
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Humaitá, otra semana sin la firma de Hassen.
Mercado07/09/2026
Humaitá compra los años que le quedan a Danilo por delante
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.