No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristóbal Castillo, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigues entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Patrick Allan se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Felipe Alves está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que João Lucas firme algo — un contrato en Santa Cruz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Marquinhos acaba de subir en él.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gustavo Oliveira ha apuntado la fecha.
Patrick Allan se lesiona los ligamentos de la rodilla: 54 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 54 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Robinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloRodrigues llama a la puerta del técnico
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Willian Júnior
Robinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santa Cruz le dijo a João Lucas que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Ferroviário, y hay un hombre en el vestuario de Santa Cruz que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Andrey firme algo — un contrato en Santa Cruz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Santa Cruz nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Dos goles y un 8.72 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.04 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santa Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Tiago Rodrigues, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
El banquillo28/09/2026
Gabriel Galhardo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santa Cruz lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigues entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.