A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva04/01/2027
En Imperatriz el 97% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Gustavo Alexandria acaba de subir en él.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Marcelo Assis de ejemplo
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Imperatriz ha hecho la llamada a Atlético Mineiro. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Córdoba entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Geninho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Lucas Sena acaba de firmar por el Imperatriz y, por una vez, la respuesta importaba.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla16/11/2026
9 caras nuevas y el Imperatriz todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Réggis firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Imperatriz, otra semana sin la firma de Felipe Macena.
Waldson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Imperatriz no lo retendrá fingiendo lo contrario.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Renato Gomes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». João Varanda y Imperatriz acuerdan 3 años más.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Ravel
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Geninho y Imperatriz acuerdan 2 años más.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Igor Xavier podía permitirse ser generoso.
Una decisión que no decide nada sobre el campo y lo decide todo en el vestuario. El entrenador ha dicho, sin decirlo, qué voz quiere que se oiga cuando la suya no esté.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Júlio Ferrari deja Altos por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Allan Thiago deja Altos por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.