Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maringá preguntó y Flamengo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Un gol en el minuto 86 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos van der Ham estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 93% de lo que ingresa Maringá
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maringá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eric Raríz y Maringá acuerdan 3 años más.
El banquillo31/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Caio Assis salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos van der Ham está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toca Volta Redonda, y hay un hombre en el vestuario de Maringá que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
3 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Victoria por 1‑1 ante Ferroviário, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Notas de los jugadores24/05/2027
Roberto Pereira, 15 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.71
Un 7.71 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 15. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Robertinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maringá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Thiago Cattanese no lo necesitó: 7.64, y parecía el más cómodo del campo.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Empate en el minuto 88, tras una tarde que Maringá tenía prácticamente cerrada. Operário Ferroviário lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Caio Assis tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
MercadoSe atascan las conversaciones entre Maringá y Hiago
El banquilloRobertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Caíke Duarte
43 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maringá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos van der Ham estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Robertinho está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Paulinho, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Maringá cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alan Cardoso firme algo — un contrato en Maringá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Warlen
PlantillaJhon Figueroa ya sabe lo que gana el de al lado
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Matheus Moraes
Paulinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Sebastián Ramírez acaba de firmar por el Maringá y, por una vez, la respuesta importaba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Cavalcante lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Tiene 20 años y nadie en Maringá lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Maringá preguntó y Colón dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pedro Peixoto es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo11/01/2027
Robertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maringá lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El Deportivo Pereira no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $1.8M por Marcus Vinicius, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
A los 16 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Vasco da Gama quería más de $98.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La grada28/12/2026
El Maringá gasta $1.8M en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $1.8M por Marcus Vinicius, y durante una semana nadie se queja de nada.
Robertinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Maringá saben en cuál de las dos están.
Una consulta de cesión a Ferro Carril Oeste: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
$2.3M es mucho dinero, y el dinero no juega de delantero centro. En el vestuario todos saben a quién se miraba cuando las cosas iban mal.
La grada14/12/2026
La afición se rebela por la venta de Guilherme Pira por $2.3M
Se va al Paysandu, el club tiene $2.3M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.8M: un club que quiere a Kaique Kenji lo suficiente como para preguntar dos veces.
El Monte Azul no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $380.0K por Lucas Aruba, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La grada14/12/2026
El Maringá gasta $380.0K en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $380.0K por Lucas Aruba, y durante una semana nadie se queja de nada.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maringá ha sido explícito sobre la situación de Robertinho, que es más de lo que reciben muchos.
Una consulta de cesión a Botafogo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Caíke Duarte lo ha hecho, en Maringá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Robertinho y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hiago está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Caio Assis tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Agustín Rivero está viviendo esa versión en el Maringá, y suele notarse en el primer mes.
Mercado16/11/2026
Se atascan las conversaciones entre Maringá y Ronald
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo16/11/2026
Robertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maringá lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Agustín Rivero está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Ronald lo ha hecho, en Maringá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Antônio Peixoto lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Caio Assis no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Maringá tampoco lo escondía nadie.
En breve
MercadoMaringá y Hiago hablan en idiomas distintos
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Guilherme Pira lo produjo, y el 9.02 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Robertinho marcó, fue calificado con 7.53 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Daniel Bocanegra y Maringá acuerdan 2 años más.
Julio Rodrigues estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Gustavo Walisson la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El Fluminense seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Luís Fernando ha pactado su marcha al Maringá, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Daniel Bocanegra y Maringá acuerdan 2 años más.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Caio Assis tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Regates completados: 14. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla26/10/2026
Thiago Correia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Daniel Bocanegra llega con 39 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 16 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Floresta. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Caio Assis tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloWarlen queda fuera por motivos tácticos en el Maringá
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Arthur Lopes
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maringá pueden fingir no haber oído.
Robertinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhon Figueroa, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hiago estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Guilherme Pira acaba de subir en él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maringá pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Felipe Lima tiene 16 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
El Santos seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Kenay ha pactado su marcha al Maringá, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hiago estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Caio Assis tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
23 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1‑3 ante Brasil de Pelotas, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Maringá y Londrina, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Caio Assis tras el 1‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Notas de los jugadores17/08/2026
Un gol en propia puerta que Guilherme Pira querrá olvidar
El único gol que un futbolista no puede celebrar y tampoco puede olvidar. Su nombre está en la columna equivocada y nada de ello fue a propósito.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Robertinho
El banquilloRobertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
PlantillaFelipe Lima, 16 años, tiene su oportunidad
Dos goles y un 8.64 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Julio Rodrigues estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robertinho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Caio Assis sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Mercado03/08/2026
Se atascan las conversaciones entre Maringá y Rhuan
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Edison Negueba entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Maringá tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.