Primero, con 47 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Volta Redonda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristiano Farias será jugador de otro club este fin de semana, y en Volta Redonda las despedidas han empezado en voz baja.
Denzel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Volta Redonda.
Plantilla25/08/2036
Palabras en el entrenamiento del Volta Redonda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nycollas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jader. 2‑0 ante Parnahyba, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
El banquilloLucas Bento se lleva el toque del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Volta Redonda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.00 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Volta Redonda no han contestado, que también es una forma de contestar.
Denzel y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla18/08/2036
Nycollas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Volta Redonda, otra semana sin la firma de Murilo Camara.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Volta Redonda pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Volta Redonda, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Volta Redonda hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Volta Redonda lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Murilo Camara ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Volta Redonda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un club de su país ha hecho la pregunta, y él nunca ha fingido que no quisiera que se la hicieran. A Volta Redonda le espera una conversación que no va a ganar con dinero.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Volta Redonda pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 66 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Volta Redonda no han contestado, que también es una forma de contestar.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Volta Redonda ha hecho la parte difícil con Brusque, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Volta Redonda ha acudido a Athletico Paranaense con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Volta Redonda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 16 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Flora la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
54 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Puesto 1 con 54 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Partido05/07/2036
Otra más recogida lejos de casa
9 seguidas fuera para el Flora. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Txus Vizcay no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Flora pueden fingir no haber oído.
18 goles y una media de 7.33 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Paide querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Flora fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Primero, con 42 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Flora la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Partido07/06/2036
Otra más recogida lejos de casa
7 seguidas fuera para el Flora. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Niklas Niehoff está viviendo esa versión en el Flora, y suele notarse en el primer mes.
Sander Kait se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Primero, con 30 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Partido10/05/2036
Otra más recogida lejos de casa
5 seguidas fuera para el Flora. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benjamin Pauwels estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 39 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flora pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
18 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Dos goles y un 8.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla07/04/2036
Jader se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La oferta de TPS por Toby Chadli se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Nicolas Verkooijen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
13 acciones combinadas y 7.27. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oier Zon, y el técnico lo permitió.
Jader se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flora cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Castel-Branco está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Flora, otra semana sin la firma de Matheus Nunes.
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flora pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑2 ante Manchester City. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolas Verkooijen quiere fútbol continental; si el Flora puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Nicolas Verkooijen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Flora sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamin Pauwels está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 goles en veinte minutos con Jesús Fortea en medio de todo, y Welco sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Flora pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Vaprus querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Flora fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Andrej Stojčevski y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/03/2036
13 caras nuevas y el Flora todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El banquillo17/03/2036
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Marek Antonov, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Flora pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Flora escucha una frase así exactamente como está construida.
Nicolas Verkooijen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Stefan Nikolić está viviendo esa versión en el Flora, y suele notarse en el primer mes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolas Verkooijen, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Benjamin Pauwels en su mejor versión
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Flora cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Flora lo saben, y también todos los que lo ven.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Flora querrían reconocer. Se le nota los sábados.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Flora no tiene una buena respuesta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maor Erlich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mees Hilgers está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva29/01/2035
Los sueldos se tragan el 143% de los ingresos de Beitar Jerusalem
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Samuel Akere, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Beitar Jerusalem vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla22/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Beitar Jerusalem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lior Levy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Beitar Jerusalem
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Beitar Jerusalem no han contestado, que también es una forma de contestar.
El acuerdo con Hapoel Tel Aviv está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mees Hilgers estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Bnei Sakhnin pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/12/2034
Mees Hilgers choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo25/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Lior Levy la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Kamal Sowah estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo11/12/2034
Mees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Beitar Jerusalem ya trabajó con Mees Hilgers y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Plantilla11/12/2034
Ilay Ben-Simon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jader, y el técnico lo permitió.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Beitar Jerusalem saben en cuál de las dos están.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Beitar Jerusalem es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Yehonatan Malka lo ha hecho, en Beitar Jerusalem, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 6 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloMees Hilgers, de nuevo con un técnico que le conoce
MercadoLa historia de Kamal Sowah se niega a morir
Lo que vieneMaor Erlich se enfrenta a su antiguo club
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Beitar Jerusalem pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Omri Levi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilay Ben-Simon estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Plantilla20/11/2034
15 caras nuevas y el Beitar Jerusalem todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bar Cohen, y el técnico lo permitió.
Hapoel Kfar Saba querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Beitar Jerusalem fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ilay Ben-Simon lo produjo, y el 8.91 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Beitar Jerusalem puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Beitar Jerusalem nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
Omri Levi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Beitar Jerusalem, y no se va a retirar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Beitar Jerusalem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/10/2034
Ilay Ben-Simon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Maor Erlich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/10/2034
Kamal Sowah choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oliver Kass Kawo, y el técnico lo permitió.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Beitar Jerusalem nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla16/10/2034
14 caras nuevas y el Beitar Jerusalem todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Roey Magor ya tiene su respuesta de Beitar Jerusalem; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Beitar Jerusalem, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Beitar Jerusalem saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una lesión de rodilla de las peores para Wataru Kamijo
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Beitar Jerusalem pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Beitar Jerusalem lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Beitar Jerusalem lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jader, y el técnico lo permitió.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.