«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Guidonia Montecelio tiene que sacar un resultado de donde sea.
Valber Júnior y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Guidonia Montecelio ha hecho la llamada a Padova. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Luigi D'Amico tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Valber Júnior estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7.42, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Guidonia Montecelio tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Luigi D'Amico tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Sambenedettese con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
El banquillo23/11/2026
Andrea Cristini se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gabriel Lyra entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Pineto, y hay un hombre en el vestuario de Guidonia Montecelio que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
El banquillo16/11/2026
Andrea Tessiore se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Lapo Siviero: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Valber Júnior la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Benit Borasio sale de esa comparación dentro del equipo, y el Guidonia Montecelio se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Un 1‑1 ante Torres deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Luigi D'Amico eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.09 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Valber Júnior estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gabriel Lyra, y el técnico lo permitió.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andrea Tessiore estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloA medias: Luigi D'Amico, sobre el empate
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Luigi D'Amico tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Marco Rossello ha apuntado la fecha.
Guidonia Montecelio preguntó y Padova dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Luigi D'Amico ante una sala que ya las había oído.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $30.0K: un club que quiere a Davide Agazzi lo suficiente como para preguntar dos veces.
Valber Júnior y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Guidonia Montecelio ofreció $29.0K; Campobasso dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Guidonia Montecelio preguntó y Pineto dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Reggiana le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Athletic Bilbao le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Andrea Tessiore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Guidonia Montecelio querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Gabriel Lyra está viviendo esa versión en el Guidonia Montecelio, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Betis lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La oferta llegó a Campobasso esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Valber Júnior estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Tommaso Ferri lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Giacomo Iannuzzi es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Franco Zanetti ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Giacomo Medici lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.