Canhoto se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Atletico Goianiense defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Boa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ignacio Bessone estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Oeste. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
22 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Fueron 16 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Plantilla17/08/2026
Canhoto se lesiona los ligamentos de la rodilla: 41 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 41 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑7 ante Palmeiras, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada17/08/2026
El Palmeiras desmonta al Boa y la ciudad pide explicaciones
Terminó 0-7. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Boa y Palmeiras, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alípio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Juventude seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Léo ha pactado su marcha al Boa, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
21 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 13 goles entre el Boa y ABC, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑13 Luiz Amaral salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Sérgio Mota tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Felipe tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.