Ángel Lezama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yuliy Kuznetsov, y el técnico lo permitió.
Cedidos20/09/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Ivan Grudko
6 goles en 24 partidos en Bumprom Gomel: números que viajan a casa más rápido que él. En Slavia Mozyr alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Anton Lukashov firme algo — un contrato en Slavia Mozyr o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Slavia Mozyr quedó después más callado que en toda la temporada.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Ilya Kukharchik está harto de ser útil y querría ser titular. En Slavia Mozyr lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Slavia Mozyr no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ángel Lezama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: Uni-X Labs ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alexandr Derzhinskiy. La respuesta de Slavia Mozyr no ha cambiado. De momento.
Andrey Solovey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Evgeniy Abramovich firme algo — un contrato en Slavia Mozyr o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Slavia Mozyr lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Slavia Mozyr pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slavia Mozyr cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 192% de lo que ingresa Slavia Mozyr
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Anton Lukashov lo hizo ante Osipovichi. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Slavia Mozyr.
Andrey Solovey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Ricky Ngatchou ha aparecido en conversaciones de las que Slavia Mozyr no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Hermes Palomino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Anton Lukashov, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Slavia Mozyr, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slavia Mozyr cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Yuliy Kuznetsov ha aparecido en conversaciones de las que Slavia Mozyr no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Quedan 36 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.