Daniel Costa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 60 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 60 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maracanã, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maracanã lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Maracanã todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emerson Vagalume, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Daniel Costa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 90 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 90 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Maracanã hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Matheus Menezes la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maracanã pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maracanã pueden fingir no haber oído.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Maracanã irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Directiva17/05/2027
En Maracanã el 226% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Lucas Mota
Lo que vieneEl líder es el siguiente para Maracanã
El banquilloAraujo queda fuera por motivos tácticos en el Maracanã
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maracanã pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Bruno Camilo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Lazaroni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
El banquilloAlan Maimo llama a la puerta del técnico
Otávio se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Minuto 89, contra Imperatriz, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Otávio se lesiona los ligamentos de la rodilla: 40 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 40 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores26/04/2027
Gui Amorim, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.00
Un 8.00 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Bruno Camilo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maracanã lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alan Maimo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva19/04/2027
3 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Maracanã
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Directiva19/04/2027
Los sueldos se tragan el 167% de los ingresos de Maracanã
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Felipe Machado ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Matheus Monteiro lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Mercado19/04/2027
Uno de los nuestros: Guga se incorpora al primer equipo del Maracanã
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Guga es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Plantilla19/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Maracanã sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guilherme Lazaroni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Maracanã sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leomir está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Bruno Camilo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Maracanã hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emir Basabe, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Maracanã, otra semana sin la firma de Higor.
Le han quitado la capitanía a Felipe Baiano. En el Maracanã lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maracanã pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Bruno Camilo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se tragan el 164% de los ingresos de Maracanã
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lyan, y el técnico lo permitió.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Maracanã sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leomir está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bruno Camilo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Gleidson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Otávio, y el técnico lo permitió.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maracanã pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Araujo, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maracanã pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Bruno Camilo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leomir estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Emir Basabe entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Gui Amorim llegó con un historial en un club más grande que este, y la sala lo ha tratado en consecuencia. Los jóvenes lo miran entrenar; los veteranos miran para ver si dura.
Matheus Menezes se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Maracanã sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guilherme Lazaroni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se tragan el 181% de los ingresos de Maracanã
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maracanã, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Maracanã querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Gleidson se lesiona los ligamentos de la rodilla: 93 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 93 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Guilherme Lazaroni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Maracanã es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Maracanã preguntó y Náutico dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Otávio, y el técnico lo permitió.
Plantilla11/01/2027
Alan Maimo se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Maracanã lo saben, y también todos los que lo ven.
101 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maracanã pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Maracanã estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Araujo, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maracanã, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maracanã. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
115 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maracanã pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maracanã ha hecho la parte difícil con Monte Azul, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Athletico Paranaense lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maracanã cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Maracanã tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
125 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maracanã pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
7.67, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Glaybson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
13 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Bruno Morais estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla26/10/2026
26 caras nuevas y el Maracanã todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Maracanã tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Maracanã?
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Matheus Menezes tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La camiseta todavía le queda bien. Vinícius Canindé está de vuelta en Maracanã, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Maracanã todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 39 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla12/10/2026
Lucas Alves se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Maracanã lo saben, y también todos los que lo ven.
Emir Basabe llega con 36 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Lesión muscular y 18 días de baja para Bruno Morais
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Maracanã hablarán de 18 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Bruno Morais estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Maracanã saben en cuál de las dos están.
Plantilla31/08/2026
16 caras nuevas y el Maracanã todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.