No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Elche puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Dean Huijsen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Elche desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Académico de Viseu sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
A Comunicaciones le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Elche tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Lucas Cepeda. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Elche, otra semana sin la firma de Alejandro Iturbe.
Elche preguntó y Genoa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Elche, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una consulta de cesión a River Plate: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Arzignano le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Elche, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Konstantin Tyukavin. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloA Víctor Chust le han prometido minutos
Antequera pagó $3.5M y Elche lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Konstantin Tyukavin quiere fútbol continental; si el Elche puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Elche la escuchó como otra cosa.
Elche ha acudido a Valladolid con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elche cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una consulta de cesión a Genoa: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Brown de Adrogué le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Kevin Lomónaco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Elche la escuchó como otra cosa.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Abiel Osorio está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Elche, y no se va a retirar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Facundo Buonanotte tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo29/03/2027
Roy Revivo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Elche lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Betis, y hay un hombre en el vestuario de Elche que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Elche pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 17 acciones combinadas y un 6.94, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Matías Dituro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elche cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ignacio Montes tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloVíctor Chust llama a la puerta del técnico
Matías Dituro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 105 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 105 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elche cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Ferland Mendy le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Elche tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Abiel Osorio entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Matías Dituro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 112 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 112 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Facundo Buonanotte tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Kevin Lomónaco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Elche la escuchó como otra cosa.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Una lesión de rodilla de las peores para Matías Dituro
128 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Elche pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Kevin Lomónaco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Iturbe, y el técnico lo permitió.
Matías Dituro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 136 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 136 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La oferta de Córdoba por Yago Santiago se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Elche la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Elche cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tete Morente y Elche acuerdan 4 años más.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Madrid conserva a su hombre, y Elche vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores14/09/2026
Noventa minutos de Lucas Cepeda en su mejor versión
Calificado con 8.30. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Elche.
152 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Elche pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Kevin Lomónaco quiere fútbol continental; si el Elche puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Ezequiel Ponce
Matías Dituro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 159 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 159 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Ezequiel Ponce quiere fútbol continental; si el Elche puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
$600.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Real Sociedad pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.