8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bournemouth tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una media de 7.36 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bournemouth saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Ipswich Town defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bournemouth tiene que sacar un resultado de donde sea.
El nombre de Joe Lolley ha aparecido en conversaciones de las que Bournemouth no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
El nombre de Alfie Devine ha aparecido en conversaciones de las que Bournemouth no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Bournemouth, y 1 partidos en 22 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bournemouth, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.