Ya son 16 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Lech, y 5 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Partido05/12/2026
El Lech convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Lech tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Gísli Gottskálk Þórðarson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Leo Bengtsson
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Lech le dijo a Mojmír Chytil que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Gísli Gottskálk Þórðarson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Filip Jagiełło, y el técnico lo permitió.
0‑0 ante Zulte Waregem, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Partido04/10/2026
Mikael Ishak lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 91. Mikael Ishak encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Piast pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Wojciech Szymczak tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Xavier Dziekoński.
Gísli Gottskálk Þórðarson y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Kamil Jakóbczyk no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de Veres por Patryk Palat se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ludogorets conserva a su hombre, y Lech vuelve a una lista con un nombre tachado.
Gísli Gottskálk Þórðarson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.