Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 3‑0 ante Al Fujairah, y pudieron ser más.
Notas de los jugadores07/12/2026
Amer Al Naqbi, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.93
Un 7.93 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Notas de los jugadores07/12/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Mehdi Taremi: 8.15
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.15 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Amer Al Naqbi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wasl nadie finge estar haciéndolo.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Adryelson está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Amer Saeed sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Adryelson quiere fútbol continental; si el Al Wasl puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wasl nadie finge estar haciéndolo.
Regates completados: 16. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Amer Saeed salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kurt Zouma entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
4‑0, y Serginho se llevó los titulares en una tarde en la que a Al Wasl le salió todo. Tardes así se cuentan todo el invierno.
Notas de los jugadores09/11/2026
Mehdi Taremi, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.37
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.37 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al Wasl escucha una frase así exactamente como está construida.
Mehdi Taremi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores09/11/2026
Hugo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.28. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Amer Saeed sobre una tarde de 4‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
El banquilloDinko Horkaš llama a la puerta del técnico
PlantillaAmer Al Naqbi es el mejor joven del fin de semana
Al Ahly paga $3.9M, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 15 de alta y 19 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al Wasl hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Directiva07/09/2026
Al Wasl dice no al dinero para la ciudad deportiva
El plan subió a los despachos y volvió a bajar. Nada de eso será titular en ningún otro sitio, y todos los que trabajan en la ciudad deportiva lo recordarán durante años.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Al Wasl querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Una decisión que no decide nada sobre el campo y lo decide todo en el vestuario. El entrenador ha dicho, sin decirlo, qué voz quiere que se oiga cuando la suya no esté.
Al Wasl pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Wadi Degla tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Wasl, y no se va a retirar.
Mehdi Taremi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Hugo ha aparecido en conversaciones de las que Al Wasl no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Plantilla17/08/2026
5 caras nuevas y el Al Wasl todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al Wasl cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Wasl saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.