No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Lazar Carević y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 28 se supone que ya no se mejora, y no es así: 3 puntos mejor que hace un año. Les pasa a los que se toman en serio las partes aburridas.
Plantilla28/06/2027
Dinis Pinto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Valencia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A West Ham United le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Moreirense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Moreirense pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Sevilla lo dice, y a nadie en Moreirense le divierte adivinarlo.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Moreirense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lazar Carević estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lanús conserva a su hombre, y Moreirense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Valencia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Porto ha acudido a Braga con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Porto ha acudido a Alverca con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Braga conserva a su hombre, y Porto vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Porto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Pablo Rosario y Porto acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jan Bednarek estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Dominik Prpić ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
En breve
El banquilloSantiago Giménez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Moreirense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Thiago Pereira está viviendo esa versión en el Moreirense, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lazar Carević estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Álvaro Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Vonić está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Moreirense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie vende un abono con un fichaje así. Cualquier entrenador que haya pasado un mal octubre lo quiere de todos modos, y el Moreirense ha ido a buscar el suyo pronto.
2‑3 ante Benfica, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Lazar Carević estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Moreirense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dinis Pinto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Porto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo10/05/2027
Santiago Giménez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Porto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Porto tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Porto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 3, 74 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Victor Froholdt y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Porto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Giménez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luuk de Jong, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Victor Froholdt firme algo — un contrato en Porto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Cedidos12/04/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Leonardo Vonić
6 goles en 34 partidos en Moreirense: números que viajan a casa más rápido que él. En Porto alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Kiko Bondoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Moreirense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lazar Carević está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un 1‑0 ante Estrela da Amadora, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Moreirense nadie finge estar haciéndolo.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo22/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Felipe Pinto, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
A Rui Pedro le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oskar Pietuszewski lo produjo, y el 9.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lazar Carević y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/03/2027
Dinis Pinto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Oskar Pietuszewski la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Bruno Menezes lo hizo ante Arouca. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Moreirense.
Regates completados: 34. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Mika vuelve a Moreirense con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Kiko Bondoso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Moreirense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lazar Carević está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Santa Clara conserva a su hombre, y Moreirense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Oskar Pietuszewski la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Kiko Bondoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Moreirense y de Rio Ave por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Moreirense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Moreirense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kiko Bondoso está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Moreirense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Felipe Pinto tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Manuel Mendonça tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Moreirense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexandre Duville-Parsemain estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Alexandre Duville-Parsemain la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Neves lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Kiko Bondoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Moreirense y Casa Pia, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Moreirense: 18 de alta, 4 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 18; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Kiko Bondoso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Moreirense ofreció $26.0K; Leixões dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Moreirense preguntó y Portimonense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Leonardo Vonić está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Moreirense, y no se va a retirar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Dalbert está viviendo esa versión en el Moreirense, y suele notarse en el primer mes.
Moreirense ha acudido a Leixões con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Santa Clara conserva a su hombre, y Moreirense vuelve a una lista con un nombre tachado.