La racha sin perder llega a 16. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alexander Barboza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Minuto 89, contra São Paulo, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Partido21/11/2026
Tras 4 partidos, Palmeiras vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra São Paulo; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/11/2026
Vitor Roque se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Palmeiras lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Gómez está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Vitor Roque firme algo — un contrato en Palmeiras o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Con 14 apariciones, la media está en 6.77, y los que lo defendieron durante el otoño se lo están pasando en grande. La adaptación es una historia que el fútbol solo cuenta hacia atrás.
Victoria por 2‑0 ante Corinthians, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 9.03, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Partido07/11/2026
El Palmeiras convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Palmeiras la escuchó como otra cosa.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Palmeiras ya ha empezado a contarla.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palmeiras cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores09/11/2026
Jhon Arias jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.50. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
Notas de los jugadoresMarlon Freitas hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.88
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palmeiras pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.79 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un 7.82 de nota a los 21, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores02/11/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Gustavo Gómez: 7.93
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.93 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Palmeiras, y no se va a retirar.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Lucas Assis tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Arias está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Palmeiras saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Benedetti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Jhon Arias
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alexander Barboza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Carlos Miguel se compromete con Palmeiras 5 años más.
Cedidos12/10/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Raphael Veiga
13 goles en 9 partidos en Club America: números que viajan a casa más rápido que él. En Palmeiras alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vitor Roque está en ella.
A Maurício le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Palmeiras. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Rômulo
Victoria por 2‑2 ante Fluminense, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.59 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Vitor Roque tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
7.94, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Palmeiras cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alexander Barboza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido26/09/2026
El Palmeiras convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Cedidos28/09/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Raphael Veiga
12 goles en 8 partidos en Club America: números que viajan a casa más rápido que él. En Palmeiras alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Victoria por 4‑1 ante Botafogo-PB, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.55 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vitor Roque está en ella.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Palmeiras pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Agustín Giay al Borussia Mönchengladbach se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Palmeiras con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Lomba, y el técnico lo permitió.
Cedidos07/09/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Raphael Veiga
7 goles en 5 partidos en Club America: números que viajan a casa más rápido que él. En Palmeiras alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Palmeiras pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El balón del partido es para José Manuel López, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores24/08/2026
Vitor Roque, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.84
Un 7.84 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Palmeiras y Mirassol, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alexander Barboza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ramón Sosa, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Alexander Barboza ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
3‑0 ante Corinthians, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
Ganar a cualquier otro son tres puntos. Ganarles a ellos, con su nombre en el gol, es un año de presumir para Palmeiras y una historia que sobrevivirá a su contrato.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Palmeiras escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jhon Arias y Palmeiras acuerdan 4 años más.
Alexander Barboza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El banquillo10/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Lucas Assis, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloVitor Roque llama a la puerta del técnico