«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Lugo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Lugo ha hecho la parte difícil con Cultural Leonesa, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Stade de Reims lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lanús conserva a su hombre, y Lugo vuelve a una lista con un nombre tachado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla17/07/2028
Lesión muscular y 16 días de baja para Rio Adébísí
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Lugo hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
En breve
Objetivos de mercadoLugo intenta llevarse cedido a Lucas Díaz
PlantillaLuccas Claro choca con un compañero por las exigencias
Ya es aritmética, y la aritmética está hecha. En Lugo el verano de las preguntas difíciles empieza antes de tiempo, y el calendario de la próxima temporada se lee muy distinto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Lugo escucha una frase así exactamente como está construida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Lugo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Christantus Uche estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Lugo ha sido explícito sobre la situación de Nahuel Gallardo, que es más de lo que reciben muchos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Taboada entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
La afición se organiza contra la directiva de Lugo
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Dos goles y un 8.21 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Christantus Uche y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
14 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lugo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Lugo escucha una frase así exactamente como está construida.
Christantus Uche estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lugo pueden fingir no haber oído.
Christantus Uche y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/04/2028
Gaspar Iñíguez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Lautaro Taboada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Lugo, otra semana sin la firma de Lautaro Taboada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lugo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lugo pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Juan Cruz Martins y Lugo acuerdan 4 años más.
Christantus Uche estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Christantus Uche y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gaspar Iñíguez, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 19. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo20/12/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Luka Méndez ante una sala que ya las había oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gaspar Iñíguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sandro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo15/11/2027
Yanis Senhadji se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Lugo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Cultural Leonesa, y hay un hombre en el vestuario de Lugo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Christantus Uche estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Aaron Vera acaba de firmar por el Lugo y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sandro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
21 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sandro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.90 en la ficha, y la afición del Lugo se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo18/10/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Luka Méndez, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gaspar Iñíguez y Lugo acuerdan 2 años más.
Christantus Uche y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla04/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Christantus Uche y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sandro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Levante se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Luka Méndez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
A Nicolás Reniero le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Nadie en el Lugo insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Toca Getafe, y hay un hombre en el vestuario de Lugo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lugo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Nicolás Goldstein acaba de firmar por el Lugo y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gaspar Iñíguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nicolás Goldstein tiene 20 años, y Lugo lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Andrade, y el técnico lo permitió.
Álex Gallar se lesiona los ligamentos de la rodilla: 55 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 55 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Lugo ha hecho la parte difícil con Valencia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La oferta llegó a Almería esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La persecución de Christantus Uche terminó con $6.3M cambiando de manos y Getafe sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
$2.4M sobre la mesa de Albacete. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lugo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Lugo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta llegó a Real Sociedad esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lugo preguntó y Getafe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Iñaki Rupérez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/06/2027
Gaspar Iñíguez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Sevilla: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Iker Unzueta de ejemplo
Ascenso confirmado y matemático, y una ciudad que esta noche va a dormir poco. Pase lo que pase con el resto del balance, la temporada acaba una categoría más arriba de donde empezó.
116 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lugo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gaspar Iñíguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
24 partidos y 7 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lautaro Taboada firme algo — un contrato en Lugo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/05/2027
Gaspar Iñíguez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Lautaro Taboada la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Luka Méndez podía permitirse ser generoso.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Iker Unzueta. 1‑0 ante Barakaldo, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Luka Méndez sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Iñaki Rupérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla26/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Pablo Rodríguez, y el técnico lo permitió.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
6 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Real Madrid Castilla. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Lautaro Taboada la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Puesto 2, 53 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Lugo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gaspar Iñíguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Lugo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Iñaki Rupérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Zamora. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Víctor Pastrana está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
Iñaki Rupérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/03/2027
Gaspar Iñíguez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Juan Pablo Rodríguez.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Diego Caballo
MercadoSe atascan las conversaciones entre Lugo y Vitinho
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 55 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Iñaki Rupérez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla15/02/2027
Gaspar Iñíguez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lugo preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Osasuna Promesas fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lugo, y no se va a retirar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Lugo sabe decir en qué semana.
Lugo lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Alianza Lima, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Iñaki Rupérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Taboada estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lugo preguntó y Mérida dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Puesto 2, 40 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Lugo lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lugo pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Lautaro Taboada estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Lugo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
En breve
Notas de los jugadoresLautaro Taboada los va pasando de uno en uno
Lo que vieneEl grande: Talavera asoma en el horizonte
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 6 partidos sin derrota son un cimiento que Lugo no tenía en otoño.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Lugo no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Andrade, y el técnico lo permitió.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloLuka Méndez: «Tenemos que ser mejores»
PlantillaEl mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Lugo
El banquilloEl Lugo pone a otro por delante de Vitinho
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Iñaki Rupérez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Luka Méndez fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloGabriel Costa pide hablar con el técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Lugo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gaspar Iñíguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Luka Méndez fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Vitinho
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 91. Cacereño repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores02/11/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Álex Gallar: 7.99
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.99 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Iñaki Rupérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Partido31/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Lugo. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Taboada. 1‑0 ante Cacereño, y la ovación final fue sobre todo suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 68 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juan Cruz Martins. 2‑1 ante Osasuna Promesas, y la ovación final fue sobre todo suya.
18 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Luka Méndez podía permitirse ser generoso.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lugo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Weverton lo ha hecho, en Lugo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lugo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lugo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Iñaki Rupérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Lugo lo saben.
En el Lugo todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Notas de los jugadores05/10/2026
Borja Sánchez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.33. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Luka Méndez sobre una tarde de 3‑2 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.