Franco Armani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Atletico Nacional sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Manuel Guerrero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Nacional cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Edwin Cardona entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La oferta de Farense por Harlen Castillo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Nacional cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrés Román, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Victoria por 2‑1 ante Patriotas, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
No hay forma más cruel de perder un partido. El Atletico Nacional marcó en el 118, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Juan Manuel Rengifo no lo necesitó: 7.72, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Nacional cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Edwin Echeverría la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atletico Nacional, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con David Ospina: 4 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Victoria por 1‑1 ante Depor, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Cristian Arango estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Armani, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresDel banquillo y decisivo: Juan Bauzá