Traspaso cerrado, contrato pendiente para Juan Sforza
Estudiantes y Bragantino han fijado $15.8M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Estudiantes preguntó y Stoke City dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Estudiantes ha hecho la parte difícil con Tigre, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Estudiantes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gonzalo Morales será jugador de otro club este fin de semana, y en Estudiantes las despedidas han empezado en voz baja.
La oferta llegó a Gimnasia La Plata esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
1‑0 ante Universitario, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Emiliano Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Progreso puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Braian Salvareschi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Simón Rivero.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Estudiantes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1‑0 ante São Paulo, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Acosta será jugador de otro club este fin de semana, y en Estudiantes las despedidas han empezado en voz baja.
Milton Delgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miguel Rodríguez. 3‑2 ante Boca Juniors, y la ovación final fue sobre todo suya.
Cedidos08/11/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Simón Rivero
15 goles en 29 partidos en Progreso: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
En breve
El banquilloLautaro Rivero se lleva el toque del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Estudiantes escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Estudiantes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mikel Jauregizar está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Miguel Rodríguez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Cedidos11/10/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Francisco Pozzo
5 goles en 10 partidos en Atlético Tucumán: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
En breve
CedidosLa cesión de Luis Ingolotti se mide en lo que no ocurre
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Victoria por 2‑0 ante Newell's Old Boys, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonel Bucca será jugador de otro club este fin de semana, y en Estudiantes las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Estudiantes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 3, 56 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Progreso, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Santiago Correa será jugador de otro club este fin de semana, y en Progreso las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joaquín Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Progreso, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Progreso pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Progreso no han contestado, que también es una forma de contestar.
Emiliano Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo16/08/2032
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Nicolas Da Silva salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lautaro Rivero será jugador de otro club este fin de semana, y en Estudiantes las despedidas han empezado en voz baja.
Taty Castellanos y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Cedidos16/08/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Martín Campos
18 goles en 33 partidos en Sacachispas: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Cedidos16/08/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Simón Rivero
15 goles en 25 partidos en Progreso: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Joaquín Tobio Burgos. 1‑0 ante San Lorenzo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Zabala estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Puesto 3, 52 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Las normas lo permiten y escuece igual. Jacob Prøven ha acordado condiciones con el Basanez para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Notas de los jugadores09/08/2032
Gonzalo Leiva jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Agustín Paz.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Agustín Paz
Estudiantes ofreció $36.9M; River Plate dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Cedidos09/08/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Iker Zufiaurre
22 goles en 26 partidos en Barracas Central: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bruno Amione y Estudiantes acuerdan 4 años más.
Milton Delgado y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Cedidos09/08/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Simón Rivero
14 goles en 24 partidos en Progreso: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Progreso pueden fingir no haber oído.
Emiliano Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lanús conserva a su hombre, y Progreso vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Simón Rivero. 2‑0 ante River Plate, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Braian Salvareschi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Braian Salvareschi, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Rivero se lleva los honores
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Estudiantes la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La oferta de Flandria por Tomás Belmonte se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Milton Delgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cedidos02/08/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Martín Campos
17 goles en 31 partidos en Sacachispas: números que viajan a casa más rápido que él. En Estudiantes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Progreso pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Progreso cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta llegó a Montevideo City Torque esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla28/06/2032
Palabras en el entrenamiento del Progreso sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Corbo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 39 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Estudiantes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lautaro Amadé está viviendo esa versión en el Estudiantes, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla31/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Estudiantes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Morales está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Martín Gómez de ejemplo
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Estudiantes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Giovane estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
15 partidos en Barracas Central y los goles no paran. En Estudiantes lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
Partido22/05/2032
Tras 6 partidos, Estudiantes vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 6 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Boca Juniors; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Morales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Morales, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Estudiantes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Simón Rivero
El banquilloLautaro Rivero llama a la puerta del técnico
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Gonzalo Morales
River Plate querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Progreso fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2, 22 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Progreso, y no se va a retirar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Esteban Crucci será jugador de otro club este fin de semana, y en Progreso las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Esteban Crucci ha acordado condiciones con el Cerro Largo para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
El Oriental seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Ezequiel Silveira ha pactado su marcha al Progreso, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Simón Rivero lo produjo, y el 8.23 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Progreso pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Santiago Correa será jugador de otro club este fin de semana, y en Progreso las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Progreso cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Progreso puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla05/04/2032
Santiago Corbo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
2 goles en veinte minutos con Simón Rivero en medio de todo, y Miramar Misiones sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Franca, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Acosta será jugador de otro club este fin de semana, y en Estudiantes las despedidas han empezado en voz baja.
Milton Delgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/03/2032
Facundo Zabala choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo29/03/2032
Tiago Palacios se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Estudiantes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Estudiantes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Acosta, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Miguel Rodríguez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Estudiantes ha sido explícito sobre la situación de Agustín Mangiaut, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Martín Campos
El Progreso convierte su casa en un mal sitio para visitar
19 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Progreso nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Emiliano Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/03/2032
Santiago Corbo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Rodrigo Martínez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Progreso, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Progreso no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Corbo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nahuel Gelos quiere fútbol continental; si el Progreso puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Nota de 8.01: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla01/03/2032
Rodrigo Perez sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
En breve
El banquilloLautaro Lucero se lleva el toque del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Progreso lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Esteban Crucci será jugador de otro club este fin de semana, y en Progreso las despedidas han empezado en voz baja.
Emiliano Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Samuel Barco está viviendo esa versión en el Progreso, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla23/02/2032
Santiago Corbo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Franca, y el técnico lo permitió.
7.95, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Progreso tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Plantilla23/02/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Progreso
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Agustín Paz
El banquilloEmiliano Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Notas de los jugadoresSimón Rivero los encaró todo el partido
El Progreso convierte su casa en un mal sitio para visitar
18 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Dos goles y un 8.26 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Santiago Franca será jugador de otro club este fin de semana, y en Progreso las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Progreso, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Progreso no han contestado, que también es una forma de contestar.
Progreso se movió antes de que pudiera hacerlo otro: nuevo contrato para Nicolas Da Silva, acordado en silencio y anunciado a lo grande. Las juntas renuevan a los técnicos por muchos motivos; el bueno es al que se parece este.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Progreso cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Progreso hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Progreso, y no se va a retirar.
Emiliano Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Corbo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Cerro seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Lucas Alarcón ha pactado su marcha al Progreso, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Santiago Corbo está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gonzalo Leiva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La clasificación está hecha y la próxima temporada los focos se encenderán para algo más grande. Un escenario para los jugadores, oxígeno para las cuentas y un pasaporte para los demás.
0‑0 ante San Lorenzo, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Progreso lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Progreso lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Progreso pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.3M: un club que quiere a Máximo Alonso lo suficiente como para preguntar dos veces.
En breve
Objetivos de mercadoEmpieza el papeleo con Simón Rivero
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Estudiantes pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Estudiantes escucha una frase así exactamente como está construida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Estudiantes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
48 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
Plantilla13/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Estudiantes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Zabala está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Pau Navarro está en ella.
La eliminatoria está cerrada y del lado bueno. 2‑0 esta noche, un vestuario que no bajará en día y medio, y una siguiente ronda en la que nadie ha pensado todavía.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Estudiantes la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ferencvaros tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Francisco Pozzo lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Estudiantes, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Estudiantes ha hecho la parte difícil con Boca Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Banfield conserva a su hombre, y Estudiantes vuelve a una lista con un nombre tachado.