Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.14 con 38 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Toca Quilmes, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó All Boys. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 3‑3, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Primero, con 29 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.34 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.40 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Contín estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos goles y un 9.04 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.43 en la temporada con 19 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Plantilla19/04/2032
Nicolás Contín choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Bruno Lombardi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nicolás Contín lo produjo, y el 9.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.89 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores08/03/2032
Noventa minutos de Tiago Banega en su mejor versión
Calificado con 8.09. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Gimnasia y Tiro.
Notas de los jugadores08/03/2032
Teo Cohen jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.10. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Lautaro Erchego está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Juampi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Tiro no han contestado, que también es una forma de contestar.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Erchego. 3‑2 ante Maipú, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Maipú intentó reordenarse, el Gimnasia y Tiro no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
Dilan Salgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Ojeda, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Lautaro Montoya. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Gimnasia y Tiro tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Bastián Morales puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Tiro no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gimnasia y Tiro preguntó y Instituto dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Le han quitado la capitanía a Nicolás Rinaldi. En el Gimnasia y Tiro lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Rinaldi firme algo — un contrato en Gimnasia y Tiro o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Dilan Salgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Lautaro Montoya. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Tiro, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
58 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Tiro no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Contín y Gimnasia y Tiro acuerdan 2 años más.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 17 años del Gimnasia y Tiro que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Joaquín González está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Rinaldi firme algo — un contrato en Gimnasia y Tiro o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una media de 7.33 en la temporada con 19 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores25/08/2031
Dilan Salgado jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.12. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
A Mateo Pisciottano le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Directiva25/08/2031
Los sueldos se llevan el 90% de lo que ingresa Gimnasia y Tiro
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Tiro tiene que sacar un resultado de donde sea.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Una media de 7.26 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
12 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.59 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Huracán lo dice, y a nadie en Gimnasia y Tiro le divierte adivinarlo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Gimnasia y Tiro ha acudido a Gimnasia y Esgrima con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Estudiantes conserva a su hombre, y Gimnasia y Tiro vuelve a una lista con un nombre tachado.
3‑0, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
La grada30/06/2031
La afición se organiza contra la directiva de Gimnasia y Tiro
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.58 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Banfield conserva a su hombre, y Gimnasia y Tiro vuelve a una lista con un nombre tachado.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.32 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Gimnasia y Tiro ha hecho la llamada a Racing Club. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Independiente le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.15 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.26 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.87, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
MercadoLa historia de Tiago Banega se niega a morir
El banquilloDilan Salgado llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Gimnasia y Tiro y de Arsenal por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Dilan Salgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores19/05/2031
Teo Cohen jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.34. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Una media de 7.22 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo12/05/2031
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yasser Al-Mansour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla07/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Gimnasia y Tiro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Valentino Benceguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Erchego. 5‑3 ante Colegiales, y la ovación final fue sobre todo suya.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Gimnasia y Tiro y Colegiales, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
Partido22/03/2031
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Gimnasia y Tiro. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Dilan Salgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Teo Cohen. 2‑0 ante Patronato, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Valentino Benceguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Raúl Rojas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Tiro pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Tiro no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Teo Cohen
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Gimnasia y Tiro sobre quién trabaja
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Plantilla10/02/2031
Juan Martín Blanco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.50 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
9 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Erchego. 2‑1 ante Madryn, y la ovación final fue sobre todo suya.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Plantilla03/02/2031
Juan Martín Blanco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Tiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Gimnasia y Tiro todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Gimnasia y Tiro estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Tiro pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yasser Al-Mansour estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Dilan Salgado lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
El acuerdo con Rosario Central está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Gimnasia y Tiro ha hecho la llamada a Estudiantes. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Dilan Salgado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Gimnasia y Tiro ha hecho la parte difícil con Los Andes, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Gimnasia y Tiro preguntó y Defensa y Justicia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Valentino Benceguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Belgrano: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolás Contín está en ella.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Gimnasia y Tiro se está agotando.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Gimnasia y Tiro lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
Gimnasia y Tiro preguntó y Güemes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una consulta de cesión a Huracán: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Dilan Salgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaYasser Al-Mansour choca con un compañero por las exigencias
Gimnasia y Tiro y Maipú han fijado $49.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Tiro, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Gimnasia y Tiro ha hecho la parte difícil con Güemes, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Jonás Aguirre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tiago Banega firme algo — un contrato en Gimnasia y Tiro o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.