10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en USM Khenchela tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el USM Khenchela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
USM Khenchela lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Katsina United, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Réda Boumechra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Youcef Douar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aymen Bendaoud, y el técnico lo permitió.
Una lesión de rodilla de las peores para Oussama Litim
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El USM Khenchela pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el USM Khenchela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en USM Khenchela tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Réda Boumechra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ismail Mrezigue tras el 0‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el USM Khenchela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A Serge Badjo le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el USM Khenchela hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
CR Belouizdad avanza y USM Khenchela se vuelve a casa, con el 1‑5 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el USM Khenchela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del USM Khenchela y de CR Belouizdad por igual; los demás se lo pasaron en grande.