3‑0. Por noches así los clubes pasan décadas intentando clasificarse para esta competición, y llegan quizá dos veces en ese tiempo. Todo el que estuvo en el estadio la describirá mal durante años.
Dos goles y un 8.91 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores22/02/2027
Paul Wanner, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.21
Un 8.21 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Utrecht cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Telstar querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Utrecht fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un 8.00 de nota a los 21, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores15/02/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Henk Veerman: 8.11
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.11 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Telstar pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Victoria por 1‑0 ante Go Ahead Eagles, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
El nombre de Siebe Horemans ha aparecido en conversaciones de las que Utrecht no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Dani de Wit y Utrecht acuerdan 4 años más.
Gjivai Zechiël estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Ilias Boumassaoudi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Utrecht, y 4 partidos en 25 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Paul Wanner sale de esa comparación dentro del equipo, y el Utrecht se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Paul Wanner lo produjo, y el 8.18 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Go Ahead Eagles conserva a su hombre, y Utrecht vuelve a una lista con un nombre tachado.
El Sparta Rotterdam no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $3.4M por Pelle Clement, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Siebe Horemans, y el técnico lo permitió.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Zidane Iqbal
PlantillaUtrecht, un equipo de desconocidos entre sí
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Guus Til lo produjo, y el 9.35 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
PSV ha acudido a AZ con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Utrecht pagó $11.5M y PSV lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AZ conserva a su hombre, y PSV vuelve a una lista con un nombre tachado.
$4.9M sobre la mesa de Fulham. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Notas de los jugadores18/01/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Ivan Perišić: 8.46
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.46 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yarek Gąsiorowski y PSV acuerdan 5 años más.
En breve
PlantillaMarvin Keller, en un rifirrafe con un compañero
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». MVV Maastricht tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
El PSV no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $11.5M por Paul Wanner, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Utrecht la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Utrecht ha hecho la parte difícil con Sparta Rotterdam, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Utrecht ha acudido a Zwolle con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.1M: un club que quiere a Olivier Aertssen lo suficiente como para preguntar dos veces.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 23 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de Emmen por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑9, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloSam Lammers se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
10 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Jong Utrecht defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tijn Smolenaars firme algo — un contrato en Jong PSV o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 29 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Partido26/12/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
13 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de MVV Maastricht por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Peter Quispel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑13 Wesley Aké salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 23 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Puesto 18 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Jong PSV sabe decir en qué semana.
Partido19/12/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de RKC Waalwijk por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo21/12/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Paul Wanner
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑10, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
33 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
0‑13 para TOP Oss, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 13 goles entre el Jong PSV y TOP Oss, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo14/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑13, pronunciadas por Wesley Aké ante una sala que ya las había oído.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Jong PSV tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
0‑8 para Vitesse, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Partido05/12/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de Vitesse por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Jong PSV tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑8, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Sam Lammers sale de esa comparación dentro del equipo, y el Jong PSV se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Jong PSV ya ha empezado a contarla.
16‑0 ante Jong Ajax, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 16 goles entre el Jong PSV y Jong Ajax, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 16‑0, Wesley Aké podía permitirse ser generoso.
El banquillo30/11/2026
Paul Wanner se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Jong PSV lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Sam Lammers ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 18 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Puesto 18 y 6 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Jong PSV y De Graafschap, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Jong PSV sabe decir en qué semana.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Jong PSV se le juzgará por una sola cosa.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Jong PSV saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ocupa el puesto 14 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Jong PSV y FC Eindhoven, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo09/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Sam Lammers
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Wesley Aké tras el 0‑7, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Jong PSV quedó después más callado que en toda la temporada.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Jong PSV y Den Bosch, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sam Lammers, y el técnico lo permitió.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑10, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Una actuación de 9.36 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
El banquillo26/10/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Paul Wanner
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Jong PSV saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 24 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
0‑18 contra ADO Den Haag, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Partido17/10/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
18 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de ADO Den Haag por igual; los demás se lo pasaron en grande.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Jong PSV sabe decir en qué semana.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Wesley Aké tras el 0‑18, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Jong PSV saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaSam Lammers vuelve a estar en la pelea por el puesto
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑5 Wesley Aké salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Calificado con 4.35. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
En breve
PlantillaSam Lammers habla, y el vestuario escucha
PlantillaPaul Wanner vuelve a estar en la pelea por el puesto
0‑10 contra VVV-Venlo, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Partido26/09/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de VVV-Venlo por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sam Lammers, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Wesley Aké tras el 0‑10, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Jong PSV quedó después más callado que en toda la temporada.
En breve
Notas de los jugadoresSam Lammers los encaró todo el partido
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Paul Wanner y Jong PSV acuerdan 5 años más.
Acabó 2‑1 y la tarde fue de Fabio Kluit: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Jong PSV.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Wesley Aké, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla21/09/2026
Un joven del Jong PSV se lleva el premio al mejor sub-21
Paul Wanner tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Jong PSV esa pregunta es más difícil de responder.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La oferta de Rudes por Tijn Smolenaars se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de Jong AZ por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Paul Wanner la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Jong PSV de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Rudes tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Jong PSV, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 13 goles entre el Jong PSV y Cambuur, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑13, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
En breve
El banquilloUn error, y Sam Lammers todavía lo paga
La oferta de Carrarese por Sam Lammers se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
19 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de Dordrecht por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑17 Wesley Aké salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloUn error, y Paul Wanner todavía lo paga
Derrota por 0‑7 ante Emmen, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
Partido15/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Jong PSV y de Emmen por igual; los demás se lo pasaron en grande.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑7, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.