6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Deportivo Pasto tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo Pasto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Franco Basualdo está viviendo esa versión en el Deportivo Pasto, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pasto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Felipe Bussio, y el técnico lo permitió.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Fabricio Oviedo quiere fútbol continental; si el Deportivo Pasto puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pasto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Deportivo Pasto puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Minete estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Benjamín Bosch, y el técnico lo permitió.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Stiven Muhlethaler está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo Pasto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo Pasto, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Néstor Caicedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Minete estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva07/03/2033
Los sueldos se tragan el 97% de los ingresos de Deportivo Pasto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo Pasto nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Deportivo Pasto puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Luciano Viano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Brian Medina ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Agustín Pereira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 48 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 48 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Deportivo Pasto se está agotando.
El nuevo técnico del Deportivo Pasto ya trabajó con Juan Camilo Castillo y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Benjamín Bosch quiere fútbol continental; si el Deportivo Pasto puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Deportivo Pasto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Deportivo Pasto puede pedir y sube el sueldo que Jairo Ditta puede exigir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo Pasto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nuevo técnico del Deportivo Pasto ya trabajó con Juan Camilo Castillo y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Deportivo Pasto puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yhormar Hurtado está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Deportivo Pasto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jairo Ditta será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportivo Pasto las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportivo Pasto pueden fingir no haber oído.
Néstor Caicedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nuevo técnico del Deportivo Pasto ya trabajó con Juan Camilo Castillo y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mayer Gil, y el técnico lo permitió.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Johan Carbonero está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Felipe Bussio está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Deportivo Pasto, otra semana sin la firma de Stiven Muhlethaler.
El River Plate convierte su casa en un mal sitio para visitar
49 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
1‑0 en la noche y la eliminatoria es suya. La temporada de otro se acabó en esos mismos noventa minutos, algo que la celebración en River Plate tiene todo el derecho a ignorar.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Dylan Aquino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/11/2031
Palabras en el entrenamiento del River Plate sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Souza está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla24/11/2031
Las defensas ya doblan la marca sobre Dylan Aquino
6 goles y una media de 7.43 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que River Plate pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En River Plate nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el River Plate cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
El banquillo17/11/2031
Exequiel Palacios se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el River Plate lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
River Plate ha hecho saber al mercado que Santiago Beltrán está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Exequiel Palacios firme algo — un contrato en River Plate o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
44 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. River Plate pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que River Plate pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En River Plate nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dylan Aquino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay forma más cruel de perder un partido. El River Plate marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que River Plate pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» River Plate no han contestado, que también es una forma de contestar.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el River Plate irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Adrián Sánchez será jugador de otro club este fin de semana, y en River Plate las despedidas han empezado en voz baja.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Exequiel Palacios estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.