El Heraldo de Tromso
Plantilla19/10/2026
El salto de Troy Nyhammer es real
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Partido17/10/2026
Tromso se deshace de Bryne
Tres puntos para Tromso: un 1‑0 ante Bryne en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Notas de los jugadores19/10/2026
Viktor Ekblom se lleva los honores
Nota de 7.81 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Tromso, el mejor del campo era suyo.
Plantilla19/10/2026
Un enfrentamiento en Tromso
Abderrahmane Sarr y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores19/10/2026
Nadie pudo acercarse a Troy Nyhammer
Regates completados: 15. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
El banquillo19/10/2026
Patrick Meling da su versión
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Patrick Meling sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El banquillo19/10/2026
Jakob Haugaard se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tromso lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La grada19/10/2026
El foco aprieta sobre Jakob Haugaard
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
El banquillo19/10/2026
Leon Hien pide hablar con el técnico
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
En breve
- Mercado Vegard Erlien, en la órbita de otros clubes
- Lo que viene Un reencuentro para Lars Olden Larsen
- El banquillo Ieltsin Camões, víctima de la pizarra