3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Khimik trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmitry Veber estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Oleg Trofimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Ivan Sutugin la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kirill Myrzakov, y el técnico lo permitió.
Kirill Myrzakov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Luka Zyuzin sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El banquillo23/11/2026
Vyacheslav Zinkov se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Khimik lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Kirill Gordeev se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Kirill Myrzakov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Khimik preguntó y Nizhniy Novgorod dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Dmitry Veber la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Kirill Gordeev se lesiona los ligamentos de la rodilla: 57 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 57 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Khimik la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dmitry Veber estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Khimik preguntó y Ufa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Anton Uboniev, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Ivan Sutugin está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Luka Zyuzin tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Kirill Gordeev se lesiona los ligamentos de la rodilla: 71 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 71 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Alexandr Goryachkin lo hizo ante Veles. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Khimik.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Alexandr Goryachkin no lo necesitó: 7.98, y parecía el más cómodo del campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Khimik, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nikita Sevostjanov será jugador de otro club este fin de semana, y en Khimik las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Khimik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Khimik pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Daniil Knyazev marcó, fue calificado con 7.78 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Daniil Zuev y Khimik acuerdan 4 años más.
El nombre de Nikita Sevostjanov ha aparecido en conversaciones de las que Khimik no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Un 1‑0 ante Rubin 2, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla03/08/2026
Dmitry Veber choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.