56 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Niki Volos esperando con una camiseta. En Olympiacos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Kazincbarcika tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La oferta de OFK Beograd por Emerson Batalla se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
55 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
AEL Larisa querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Olympiacos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Olympiacos se ha beneficiado de él.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.89 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 78 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Olympiacos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pablo Marín será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Lorenzo Pirola ha acordado condiciones con el AEK para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Caspar Jander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido17/12/2033
Tras 7 partidos, Olympiacos vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 7 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra PAOK; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
54 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Olympiacos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Puesto 2, 17 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Olympiacos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.04, y ni una objeción en todo el estadio.
Directiva31/10/2033
Los sueldos se llevan el 110% de lo que ingresa Olympiacos
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
El banquilloYacine Adli se lleva el toque del técnico
El banquilloUn error, y Caspar Jander todavía lo paga
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
49 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
La racha sin perder llega a 41. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abel Bretones será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.54 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Esto no es rotación. Cristian Medina lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Olympiacos ya nadie finge lo contrario.
Plantilla17/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Olympiacos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Zalazar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Kalamata esperando con una camiseta. En Olympiacos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Magnus Rugland Ree acaba de firmar por el Olympiacos y, por una vez, la respuesta importaba.
Caspar Jander y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla11/07/2033
8 caras nuevas y el Olympiacos todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christos Zafeiris está en ella.
El banquillo11/07/2033
Leon Bailey, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Olympiacos ya trabajó con Leon Bailey y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Olympiacos
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Iraklis tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Mercado13/06/2033
Tan cerca: el traspaso de Eguinaldo muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Al-Ahli pasó página, Eguinaldo se reincorpora a Olympiacos, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Olympiacos preguntó y Liverpool dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Caspar Jander y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$510.0K era lo máximo que el club iba a pagar y AEK pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Zalazar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Primero, con 74 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Olympiacos preguntó y Valencia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Olympiacos lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Anagennisi Karditsa, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Olympiacos ha acudido a AEK con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Olympiacos ha acudido a AEK con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaRodrigo Zalazar choca con un compañero por las exigencias
MercadoAl-Ahli están a punto de descolgar el teléfono
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dimitris Kaloskamis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
26 partidos y 7 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo30/05/2033
Leon Bailey, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Olympiacos ya trabajó con Leon Bailey y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dimitris Kaloskamis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Olympiacos querrían reconocer. Se le nota los sábados.
En breve
PlantillaDani Martín quiere saber por qué cobra menos
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
45 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
34 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Olympiacos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Olympiacos no han contestado, que también es una forma de contestar.
20 goles y una media de 7.29 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ganar a cualquier otro son tres puntos. Ganarles a ellos, con su nombre en el gol, es un año de presumir para Olympiacos y una historia que sobrevivirá a su contrato.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Sulejmani será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Olympiacos sobre quién trabaja
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Olympiacos escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
17 partidos lejos de casa y 13 goles de cosecha. Cada uno de ellos encarece un poco más la conversación del próximo verano.
El banquillo02/05/2033
Christos Zafeiris se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Olympiacos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo02/05/2033
Leon Bailey, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Olympiacos ya trabajó con Leon Bailey y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Le han quitado la capitanía a Christos Zafeiris. En el Olympiacos lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo25/04/2033
Leon Bailey, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Olympiacos ya trabajó con Leon Bailey y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Christos Zafeiris firme algo — un contrato en Olympiacos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Olympiacos puede pedir y sube el sueldo que Dani Martín puede exigir.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Olympiacos la escuchó como otra cosa.
Caspar Jander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Zalazar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cedidos04/04/2033
Los goles siguen llegando desde el destierro de Ian Vera
13 goles en 17 partidos en Niki Volos: números que viajan a casa más rápido que él. En Olympiacos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Yacine Adli ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christos Zafeiris está en ella.
El banquillo04/04/2033
Leon Bailey, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Olympiacos ya trabajó con Leon Bailey y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Flavio Sulejmani será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Zalazar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/03/2033
Caspar Jander está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.25 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Olympiacos lo saben.
Directiva21/03/2033
Los sueldos se tragan el 114% de los ingresos de Olympiacos
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una media de 7.30 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Heorhii Yermakov acaba de firmar por el Olympiacos y, por una vez, la respuesta importaba.
Caspar Jander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.82 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Zalazar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
41 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
1‑0 ante Panathinaikos, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Mercado31/01/2033
Tan cerca: el traspaso de Martin Georgiev muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Levadiakos pasó página, Martin Georgiev se reincorpora a Olympiacos, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Hay goles, y luego hay goles a ese rival en concreto. La afición del Olympiacos tiene un año de ventaja en las conversaciones y sabe perfectamente de quién es el nombre.
En breve
PlantillaEguinaldo está en el mejor momento de su carrera
PlantillaUna bronca por la intensidad en Olympiacos
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Rodrigo Zalazar
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
40 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
14 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Olympiacos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Victoria por 4‑1 ante Athens Kallithea, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Bayer Leverkusen quería más de $9.0M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 7.29, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
La grada24/01/2033
El Olympiacos es 1 en la tabla y la ciudad se ha dado cuenta
55 puntos, un puesto de arriba y un estadio que ha empezado a disfrutar. Nadie dirá la palabra en voz alta, que es la señal más clara de que todo el mundo la está pensando.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.31 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». AEL Larisa tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Olympiacos pueden fingir no haber oído.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Objetivos de mercado10/01/2033
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Gustavo Mancha
Olympiacos y AEK han fijado $3.6M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Niki Volos esperando con una camiseta. En Olympiacos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dos goles y un 8.65 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.30 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.88 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Caspar Jander y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
10 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Eguinaldo lo produjo, y el 8.87 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de Lanús por Danilo Veiga se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Yacine Adli marcó, fue calificado con 7.87 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Olympiacos escucha una frase así exactamente como está construida.
Harold Moukoudi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Flavio Sulejmani lo hizo ante Chania. 5‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Olympiacos.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.26 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Olympiacos lo saben.
28 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Caspar Jander y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Filipe Relvas será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yacine Adli está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oskari Väistö, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Olympiacos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Olympiacos reconocería. Los sábados se nota.
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
34 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Olympiacos pueden fingir no haber oído.
Caspar Jander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
En breve
Plantilla4 jugadores de Olympiacos, con sus selecciones
El banquilloEguinaldo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Martin Georgiev ha apuntado la fecha.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Olympiacos puede pedir y sube el sueldo que Filipe Relvas puede exigir.
66 canteranos de una academia valorada ahora en 11 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Ya son 9 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Aris Thessaloniki querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Olympiacos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bruno Onyemaechi será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Olympiacos trata con un hombre que quiere otro país.
Notas de los jugadores27/09/2032
Cristian Medina jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.47. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Filipe Relvas será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Matúš Sláviček ha acordado condiciones con el Aris Thessaloniki para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Kalamata tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Olympiacos preguntó y Nacional dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Eguinaldo está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Olympiacos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Olympiacos escucha una frase así exactamente como está construida.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Filipe Relvas ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Yacine Adli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/07/2032
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Olympiacos preguntó y AEK dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un nombre más en la lista: AEL Larisa ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre David Flakus. La respuesta de Olympiacos no ha cambiado. De momento.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
71 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: FC Nordsjaelland lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla12/07/2032
Palabras en el entrenamiento del Olympiacos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eguinaldo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Olympiacos la escuchó como otra cosa.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Iraklis esperando con una camiseta. En Olympiacos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AEK conserva a su hombre, y Olympiacos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Olympiacos ofreció $680.0K; AEK dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eguinaldo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Olympiacos todavía se está conociendo
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Aris Thessaloniki esperando con una camiseta. En Olympiacos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
AEK quería más de $1.4M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Oskari Väistö lo ha hecho, en Olympiacos, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla21/06/2032
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AEK conserva a su hombre, y Olympiacos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Arkaitz Mariezkurrena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Olympiacos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Olympiacos y AEK han fijado $3.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Olympiacos ha acudido a PSV con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta llegó a AEK esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Olympiacos escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.5M: un club que quiere a Kings Kangwa lo suficiente como para preguntar dos veces.
En breve
PlantillaEguinaldo choca con un compañero por las exigencias
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Olympiacos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Sergej Milinković-Savić estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Olympiacos la escuchó como otra cosa.
Plantilla31/05/2032
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
26 partidos y 1 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
El banquillo31/05/2032
Abel Bretones se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Olympiacos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Olympiacos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olympiacos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/05/2032
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Olympiacos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Cristian Medina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 106 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Olympiacos la escuchó como otra cosa.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Olympiacos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Zini ha acordado condiciones con el Aris Thessaloniki para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eguinaldo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergej Milinković-Savić está en ella.
71 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Filipe Relvas será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos las despedidas han empezado en voz baja.
Sergej Milinković-Savić y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eguinaldo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo19/04/2032
Cristian Medina se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Olympiacos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Olympiacos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Sergej Milinković-Savić estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eguinaldo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Cristian Medina está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Le han quitado la capitanía a Yacine Adli. En el Olympiacos lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Caspar Jander estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/03/2032
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Olympiacos trata con un hombre que quiere otro país.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergej Milinković-Savić está en ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos, y no se va a retirar.
Puesto 1 con 71 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Sergej Milinković-Savić estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Olympiacos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eguinaldo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miloš Pantović, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloYacine Adli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
DirectivaLos sueldos se tragan el 85% de los ingresos de Olympiacos
El Olympiacos convierte su casa en un mal sitio para visitar
28 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Dos goles y un 8.66 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yacine Adli y Olympiacos acuerdan 3 años más.
Las normas lo permiten y escuece igual. Leonidas Tsimikas ha acordado condiciones con el Atromitos para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Una media de 7.30 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Olympiacos sobre quién trabaja