El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Antonio Santa Cruz lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sportivo Carapegua pueden fingir no haber oído.
Sportivo Carapegua lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Olimpia, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Carapegua cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Carapegua, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sportivo Carapegua no han contestado, que también es una forma de contestar.
Maicol Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Estifen Díaz la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alcides Benítez, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Maicol Fernández y Sportivo Carapegua acuerdan 4 años más.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Maicol Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Portillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
55 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Sportivo Carapegua pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sportivo Carapegua tiene que sacar un resultado de donde sea.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores15/03/2027
Ni rastro de nervios en Estifen Díaz a los 21: 7.79
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Estifen Díaz no lo necesitó: 7.79, y parecía el más cómodo del campo.
Maicol Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/03/2027
Lucas González choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Osvaldo Rojas ya tiene su respuesta de Sportivo Carapegua; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
85 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Sportivo Carapegua pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Sportivo Carapegua dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sportivo Carapegua tiene que sacar un resultado de donde sea.
Maicol Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Wilson Quiñónez
La oferta de Nacional por Milver Aquino se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Maicol Fernández y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/12/2026
Junior Pineda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En el Sportivo Carapegua todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sportivo Carapegua ha hecho la parte difícil con Cerro Porteno, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Maicol Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La enfermería confirma 36 días de baja para Franco Airaldi, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla21/12/2026
Hugo Portillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Sportivo Carapegua ha hecho la llamada a River Plate. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alcides Benítez está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jonathan Gómez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Milver Aquino será jugador de otro club este fin de semana, y en Sportivo Carapegua las despedidas han empezado en voz baja.
La camiseta todavía le queda bien. Fernando Arce está de vuelta en Sportivo Carapegua, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Fidencio Oviedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Walter Cabrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jonathan Gómez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Fidencio Oviedo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/11/2026
Hugo Portillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo02/11/2026
Osvaldo Rojas se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sportivo Carapegua lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jonathan Gómez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Hugo Portillo lo ha hecho, en Sportivo Carapegua, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Milver Aquino ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Carapegua cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hugo Portillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Sportivo Carapegua cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Sportivo Carapegua, otra semana sin la firma de Hugo Portillo.
En breve
El banquilloJonathan Gómez llama a la puerta del técnico
Jonathan Gómez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Antonio Santa Cruz ante una sala que ya las había oído.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alcides Benítez está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Manuel Peralta Salinas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sportivo Carapegua tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Olimpia avanza y Sportivo Carapegua se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Walter Cabrera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Andi Vidal la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Sportivo Carapegua no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Carapegua, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Osvaldo Rojas lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Martin Amarilla lo ha hecho, en Sportivo Carapegua, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alcides Benítez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.