«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
Hamode Kanaan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Chukwueze estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Tel Aviv, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Maccabi Tel Aviv ya hablan de él en pasado.
Plantilla10/05/2032
Joseph Opoku consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Joseph Opoku acaba de firmar por el Maccabi Tel Aviv y, por una vez, la respuesta importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La camiseta todavía le queda bien. Joseph Opoku está de vuelta en Maccabi Tel Aviv, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Plantilla10/05/2032
Liel Abada choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Tel Aviv lo saben.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloSimon Ebonog llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Elad Madmon está viviendo esa versión en el Maccabi Tel Aviv, y suele notarse en el primer mes.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Tel Aviv la escuchó como otra cosa.
Hamode Kanaan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La camiseta todavía le queda bien. Elad Madmon está de vuelta en Maccabi Tel Aviv, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Liel Abada estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Tel Aviv lo saben.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Samuel Chukwueze está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Tel Aviv la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Adi Yona será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Tel Aviv nadie finge estar haciéndolo.
Hamode Kanaan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Liel Abada estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Portland Timbers ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Prince Amoako. La respuesta de Maccabi Tel Aviv no ha cambiado. De momento.
Directiva19/04/2032
Los sueldos se llevan el 119% de lo que ingresa Maccabi Tel Aviv
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Adi Yona será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
Hamode Kanaan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla22/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Liel Abada está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 8 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla22/03/2032
Ghislain Konan sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloSimon Ebonog llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Tel Aviv escucha una frase así exactamente como está construida.
Hamode Kanaan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/03/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Tel Aviv sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Chukwueze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla15/03/2032
15 caras nuevas y el Maccabi Tel Aviv todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo15/03/2032
Igoh Ogbu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Tel Aviv lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Victoria por 2‑0 ante Hapoel Tel Aviv, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Puesto 2, 65 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Abdelhamid Ait Boudlal acaba de firmar por el Maccabi Tel Aviv y, por una vez, la respuesta importaba.
Hamode Kanaan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Maccabi Petach Tikva querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Tel Aviv fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2 con 65 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
16 goles y una media de 7.69 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abu Francis será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Tel Aviv no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.78 en la temporada con 31 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hapoel Raanana querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Tel Aviv fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Maccabi Petach Tikva esperando con una camiseta. En Maccabi Tel Aviv nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Simon Ebonog marcó, fue calificado con 7.39 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Directiva02/02/2032
Maccabi Tel Aviv cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 10; bajas, 11; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sayed Abu Farchi lo produjo, y el 9.32 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Tel Aviv la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Aston Villa pagó $14.0M y Maccabi Tel Aviv lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Omiya Ardija tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Salko Hamzić se ha ido, en las cuentas hay $14.0M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Simon Ebonog marcó, fue calificado con 7.66 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
21 goles y una media de 7.60 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Tel Aviv, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Gil Cohen lo ha hecho, en Maccabi Tel Aviv, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Adi Yona será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Tel Aviv las despedidas han empezado en voz baja.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
PlantillaMohamed Camara, en un rifirrafe con un compañero
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Samuel Chukwueze está viviendo esa versión en el Maccabi Tel Aviv, y suele notarse en el primer mes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Tel Aviv pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Tel Aviv cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Tel Aviv nadie finge estar haciéndolo.
La racha sin perder llega a 31. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Plantilla08/09/2031
Tomer Abada se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Tel Aviv lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Tel Aviv lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Tel Aviv nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
7.99, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La oferta de Medeama por Morrison Agyemang se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Vaduz esperando con una camiseta. En Crvena Zvezda nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Crvena Zvezda lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Crvena Zvezda dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La oferta de Fatih Karagumruk por Saša Lukić se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Crvena Zvezda pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Crvena Zvezda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/07/2030
Palabras en el entrenamiento del Crvena Zvezda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ibrahim Sangaré está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El nombre de Igor Zlatanović ha aparecido en conversaciones de las que Crvena Zvezda no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.