«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Orlando Pirates lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Oswin Appollis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Orlando Pirates ha sido explícito sobre la situación de Boitumelo Radiopane, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo24/03/2031
Thalente Mbatha se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Orlando Pirates lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Orlando Pirates saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se va a ser jugador de otro durante quince días. Orlando Pirates lo pierde durante el parón y querría que se lo devolvieran en el estado en que se fue.
25 goles y una media de 7.71 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.86 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Orlando Pirates no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Orlando Pirates la escuchó como otra cosa.
21 goles y una media de 7.60 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kermit Mothiba lo produjo, y el 9.18 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de Mamelodi Sundowns por Oswin Appollis se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Orlando Pirates lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Orlando Pirates, y no se va a retirar.
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Orlando Pirates pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Partido19/10/2030
Otra más recogida lejos de casa
9 seguidas fuera para el Orlando Pirates. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Kermit Mothiba marcó en el minuto 85, Bloemfontein Celtic ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Orlando Pirates se lo llevó todo.
Una media de 7.54 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Orlando Pirates lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Orlando Pirates cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Melusi Buthelezi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 138 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 138 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Orlando Pirates ha hecho la parte difícil con Fenerbahce, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Oswin Appollis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kamogelo Sebelebele estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Orlando Pirates ha hecho la llamada a Ajax. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oswin Appollis está en ella.
En breve
El banquilloGrant Kekana se lleva el toque del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Orlando Pirates nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Oswin Appollis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/03/2030
Palabras en el entrenamiento del Orlando Pirates sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kamogelo Sebelebele está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo25/03/2030
Sipho Chaine se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Orlando Pirates lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Orlando Pirates donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oswin Appollis. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Williams Mokotjo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Orlando Pirates lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Given Msimango