Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ussumane Djabi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie en el Melbourne City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Salieu Drammeh ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Melbourne City, otra semana sin la firma de Anthony Marshall.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla31/03/2036
Con 20 años, Nathan Clark ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.22 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Melbourne City tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nathan Clark está en ella.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Melbourne City puede pedir y sube el sueldo que Aldrine Kibet puede exigir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Aldrine Kibet lo produjo, y el 8.15 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores10/03/2036
Nathan Clark, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.17
Un 8.17 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Melbourne City lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Finn Surman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un 2‑0 ante Western Sydney Wanderers, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Puesto 2, 44 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Dos goles y un 8.80 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.18 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un 8.51 de nota a los 19, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Plantilla03/03/2036
Con 19 años, Nathan Clark ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.15 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Melbourne City tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
1 para Emmanuel Chidubem Ogbu, calificado con 7.75, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Finn Surman está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Partido23/02/2036
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Melbourne City. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Tyler Holmes podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloNathan Clark se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
1 para Finn Surman, calificado con 7.80, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Directiva04/02/2036
Melbourne City cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Plantilla04/02/2036
Con 19 años, Nathan Clark ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.03 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Melbourne City tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Anthony Pantazopoulos será jugador de otro club este fin de semana, y en Melbourne City las despedidas han empezado en voz baja.
Nathan Clark y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla04/02/2036
Finn Surman choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Melbourne City lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Finn Surman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Melbourne City preguntó y Central Coast Mariners dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Melbourne City estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Finn Surman y Melbourne City acuerdan 2 años más.
Un nombre más en la lista: Central Coast Mariners ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kane Roberts. La respuesta de Melbourne City no ha cambiado. De momento.
Puesto 2, 16 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Anthony Pantazopoulos será jugador de otro club este fin de semana, y en Melbourne City las despedidas han empezado en voz baja.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.23, y ni una objeción en todo el estadio.
Plantilla10/12/2035
Ussumane Djabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Finn Surman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Tyler Holmes sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 18 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Melbourne City no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Finn Surman está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Tom Richards ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Thomas Cummings es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Blake Harrison lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
En breve
El banquilloLiberato Wood se lleva el toque del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Finn Surman estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores05/11/2035
Noventa minutos de Ethan Alagich en su mejor versión
Calificado con 8.10. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Melbourne City.
A los 19 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Melbourne City intentarán no darle demasiada importancia.
Partido03/11/2035
Tras 4 partidos, Melbourne City vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Perth Glory; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Abdoulie Tamba está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Melbourne City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla15/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Craig Smith está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Finn Surman estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Melbourne City preguntó y Southampton dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Melbourne City cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Connor Gallagher estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Melbourne City lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Abdoulie Tamba vuelve a Melbourne City con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Finn Surman lo ha hecho, en Melbourne City, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Flynn Stewart vuelve a ser jugador de Melbourne City, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Liberato Wood y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Finn Surman estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Melbourne Victory conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Melbourne City saben en cuál de las dos están.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Melbourne Victory lo dice, y a nadie en Melbourne City le divierte adivinarlo.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Melbourne City irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Newcastle Jets esperando con una camiseta. En Melbourne City nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. West Ham United conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Connor Gallagher estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Melbourne City ha hecho la llamada a Melbourne Victory. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un nombre más en la lista: Newcastle Jets ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Cam'ron Ismail. La respuesta de Melbourne City no ha cambiado. De momento.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Melbourne City ha hecho la parte difícil con Stoke City, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Melbourne City preguntó y Chelsea dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Wellington Phoenix esperando con una camiseta. En Melbourne City nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Melbourne Victory quería más de $110.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Melbourne Victory conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Melbourne City, otra semana sin la firma de Ussumane Djabi.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Darren King y Melbourne City acuerdan 3 años más.
En breve
PlantillaConnor Gallagher choca con un compañero por las exigencias
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Melbourne City lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta llegó a Melbourne Victory esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lincoln City conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Stoke City: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloAlessandro Lopane, de nuevo con un técnico que le conoce
Traspaso acordado, ficha acordada, y Melbourne Victory esperando con una camiseta. En Melbourne City nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alex Nassiep será jugador de otro club este fin de semana, y en Melbourne City las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
$110.0K sobre la mesa de Melbourne Victory. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Wellington Phoenix conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Cercle Brugge le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianni Stensness, y el técnico lo permitió.
En breve
Directiva11 caras nuevas en la cantera de Melbourne City
Traspaso acordado, ficha acordada, y Brisbane Roar esperando con una camiseta. En Melbourne City nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nils Salomonsson Önnebo será jugador de otro club este fin de semana, y en Melbourne City las despedidas han empezado en voz baja.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia La Plata conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Connor Gallagher estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Joseph Pearson está en marcha
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Melbourne City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
Melbourne City preguntó y Hamburger SV dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
22 encuentros, 1 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Melbourne City ya no es si juega, sino a quién desplaza.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Nathan Clark ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
La clasificación está hecha y la próxima temporada los focos se encenderán para algo más grande. Un escenario para los jugadores, oxígeno para las cuentas y un pasaporte para los demás.
Victoria por 2‑1 ante Melbourne Victory, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
No hay forma más cruel de perder un partido. El Melbourne City marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 39 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 2, 49 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Melbourne City no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alex Nassiep y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
Plantilla14/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Craig Smith y Melbourne City acuerdan 3 años más.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Melbourne City, otra semana sin la firma de Gianni Stensness.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Melbourne City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Melbourne City puede pedir y sube el sueldo que Cam'ron Ismail puede exigir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Melbourne City lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Melbourne City. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Rhys Gallagher y Melbourne City acuerdan 3 años más.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ussumane Djabi está en ella.
El nuevo técnico del Melbourne City ya trabajó con Alessandro Lopane y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Melbourne City no tiene una buena respuesta.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Melbourne City tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Melbourne City, y no se va a retirar.
«La firma más fácil de mi carrera.» Lamine Diaby Fadiga y Melbourne City acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianni Stensness, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Anthony Pantazopoulos ya tiene su respuesta de Melbourne City; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alfie James está en ella.
En breve
El banquilloAlessandro Lopane, de nuevo con un técnico que le conoce
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
«La firma más fácil de mi carrera.» Lamine Diaby Fadiga y Melbourne City acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla02/04/2035
Ussumane Djabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Melbourne City, otra semana sin la firma de Alfie James.
Michael Garbett y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo02/04/2035
Salieu Drammeh se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Melbourne City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloAlessandro Lopane, de nuevo con un técnico que le conoce
MercadoMichael Garbett tiene permiso para buscarse otro sitio
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Alex Nassiep: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Sydney FC querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Melbourne City fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2 con 49 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Dos goles y un 8.17 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 12 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Fueron 6 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Notas de los jugadores19/03/2035
Riley Patterson, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.71
Un 7.71 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Gianni Stensness marcó, fue calificado con 7.41 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Melbourne City no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla19/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Empate en el minuto 89, tras una tarde que Melbourne City tenía prácticamente cerrada. Adelaide United lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Macarthur FC querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Melbourne City fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2, 42 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Melbourne City lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alex Nassiep y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Riley Patterson la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Plantilla26/02/2035
Ussumane Djabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 90. Brisbane Roar tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Melbourne City acumula 6 triunfos consecutivos.
Directiva05/02/2035
Melbourne City cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 4; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
El acuerdo con Melbourne Victory está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Melbourne City pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla05/02/2035
Ussumane Djabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Victoria por 1‑0 ante Brisbane Roar, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Melbourne City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Lo más difícil de tener 17 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Chris Ferguson no lo necesitó: 7.70, y parecía el más cómodo del campo.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Plantilla29/01/2035
Ussumane Djabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Sydney FC lo dice, y a nadie en Melbourne City le divierte adivinarlo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Melbourne City preguntó y Hamburger SV dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Riley Patterson la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
La oferta de Melbourne Victory por Alex Nassiep se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
1 para Anthony Pantazopoulos, calificado con 7.31, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ussumane Djabi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Melbourne City preguntó y SC Freiburg dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Arthur De Lima
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Melbourne City lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Lamine Diaby Fadiga estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La firma más fácil de mi carrera.» Peter Antoniou y Melbourne City acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla08/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alex Nassiep estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Cam'ron Ismail ya tiene su respuesta de Melbourne City; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo01/01/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Tyler Holmes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Melbourne City ya hablan de él en pasado.
Plantilla18/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Anthony Pantazopoulos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Tyler Holmes sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El banquillo18/12/2034
Gianni Stensness se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Melbourne City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
7.86, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Melbourne City ya hablan de él en pasado.
Plantilla04/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El nuevo técnico del Melbourne City ya trabajó con Ussumane Djabi y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jesse Cummings y Melbourne City acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Okuhle Majavu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Tyler Holmes podía permitirse ser generoso.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ussumane Djabi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nuevo técnico del Melbourne City ya trabajó con Ussumane Djabi y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla16/10/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Melbourne City
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Melbourne City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Oliver Evans será jugador de otro club este fin de semana, y en Melbourne City las despedidas han empezado en voz baja.
La camiseta todavía le queda bien. Alessandro Lopane está de vuelta en Melbourne City, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Alessandro Lopane lo ha hecho, en Melbourne City, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Objetivos de mercado11/09/2034
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Arion Sulemani
A Melbourne City se le acabó el tiempo con Melbourne Victory. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Plantilla11/09/2034
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ussumane Djabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Anthony Pantazopoulos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloUssumane Djabi, de nuevo con un técnico que le conoce
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Melbourne City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Melbourne City hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Plantilla31/07/2034
Arthur De Lima choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Manchester City conserva a su hombre, y Melbourne City vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sam Baker y Melbourne City acuerdan 3 años más.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Oliver Evans entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Brisbane Roar esperando con una camiseta. En Melbourne City nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lamine Diaby Fadiga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Melbourne City ha hecho la llamada a Swansea City. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Melbourne City puede pedir y sube el sueldo que Sipho Ngqakabana puede exigir.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Melbourne City la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de Central Coast Mariners por Ussumane Djabi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Melbourne City pueden fingir no haber oído.
Melbourne City lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Olympiacos, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Joe Bell y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos han dejado de fingir: Sydney FC hará la llamada por Abdoulie Tamba esta semana. En Melbourne City tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Plantilla12/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Melbourne City sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lamine Diaby Fadiga está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Melbourne City preguntó y Basel dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.