Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores06/03/2028
Hugo López, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.37
Un 8.37 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Arnau Forés y Villarreal B acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hugo López estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Villarreal B intentarán no darle demasiada importancia.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo06/03/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jon Ferrer, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Rubén Gómez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/11/2027
Hugo López choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 91. Ibiza tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arnau Forés, y el técnico lo permitió.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.92 en la ficha, y la afición del Villarreal B se fue a casa repitiendo un nombre.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Villarreal B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Rubén Gómez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla03/05/2027
Hugo López choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Carlos Macià entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo03/05/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Jon Ferrer eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Sanluqueño como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Villarreal B disfrute revisando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Villarreal B, y no se va a retirar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
7.85, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Álex Quevedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Hugo López la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jean Ives Valou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Jon Ferrer eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Lo que viene21/12/2026
Villarreal B se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Hércules llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Palabras en el entrenamiento del Villarreal B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nathan-Dylan Saliba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eneko Ortiz y Villarreal B acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Fran Gil sale de esa comparación dentro del equipo, y el Villarreal B se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo07/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Jon Ferrer eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Regates completados: 9. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Álex Quevedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 1‑0, hablando ya del siguiente.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Villarreal B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eneko Ortiz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 19 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Nadie en el Villarreal B insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Lautaro Spatz
El banquilloEneko Ortiz llama a la puerta del técnico
Nathan-Dylan Saliba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
0‑1 para Betis Deportivo, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Jon Ferrer ante una sala que ya las había oído.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Villarreal B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jean Ives Valou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie en el Villarreal B insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Villarreal B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.