Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rafa Romero será jugador de otro club este fin de semana, y en Sevilla Atlético las despedidas han empezado en voz baja.
Una media de 7.02 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Sevilla Atlético tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Sevilla Atlético tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
El banquillo05/07/2027
Lulo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla Atlético lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nico Guillén entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Plantilla28/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo28/06/2027
Alberto Collado se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla Atlético lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Sevilla Atlético la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sevilla Atlético lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Juanca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Miguel Sierra está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sevilla Atlético, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alberto Collado. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Fábio Cardoso y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Iker Muñoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sevilla Atlético ha hecho saber al mercado que Fábio Cardoso está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alberto Collado está en ella.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Sevilla Atlético reconocería. Los sábados se nota.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Miguel Sierra. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloJosé Pedraza llama a la puerta del técnico
Miguel Sierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nico Guillén, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Plantilla24/05/2027
Un joven del Sevilla Atlético se lleva el premio al mejor sub-21
Ibra Sow tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alberto Collado. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloJosé Pedraza pide hablar con el técnico
PlantillaNico Guillén quiere saber por qué cobra menos
El banquilloMiguel Sierra conserva el voto de su entrenador
Una media de 7.00 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Sevilla Atlético tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Iker Muñoz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Alberto Collado la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y CE Europa fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Empate en el minuto 95, tras una tarde que Sevilla Atlético tenía prácticamente cerrada. Tarazona lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Culpa de nadie y enteramente suya: un gol que entra en el acta con su nombre sin que nada en él fuera intencionado. El Sevilla Atlético merecía más, y él también.
Miguel Sierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Sevilla Atlético se le juzgará por una sola cosa.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Iker Muñoz está en ella.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Lulo marcó, fue calificado con 7.98 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. José Pedraza puso al Sevilla Atlético en tablas en 4 minutos, y Alcorcón no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Sevilla Atlético ha sido explícito sobre la situación de Tamiou Kpebane, que es más de lo que reciben muchos.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Una media de 7.00 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Sevilla Atlético saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Miguel Sierra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lulo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alberto Collado tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
A los 20 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alberto Espiñeira. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sergio Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.54 en la ficha, y la afición del Sevilla Atlético se fue a casa repitiendo un nombre.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
A David López le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lulo está en ella.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Algeciras defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alberto Collado firme algo — un contrato en Sevilla Atlético o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Sevilla Atlético reconocería. Los sábados se nota.
Alberto Collado, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.79
Un 7.79 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Sierra y Sevilla Atlético acuerdan 4 años más.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Juanca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Alberto Espiñeira está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Miguel Sierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Israel Domínguez. 1‑0 ante Marbella, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.01, y ni una objeción en todo el estadio.
El banquillo22/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Roberto Parra, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sevilla Atlético tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Sevilla Atlético tendrá que responderla con minutos o con una salida.
El banquillo15/02/2027
Lulo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla Atlético lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
A Răzvan Jălade le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Sevilla Atlético tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. José Pedraza sale de esa comparación dentro del equipo, y el Sevilla Atlético se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Puesto 18 y 20 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Iker Muñoz y Sevilla Atlético acuerdan 4 años más.
Miguel Sierra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 18. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sevilla Atlético cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo04/01/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Roberto Parra eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Un derbi nunca va solo de fútbol, pero el fútbol ayudó: 1‑0, y el fondo visitante se vació antes de tiempo. El orgullo de la ciudad, renovado por otra temporada.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alberto Collado tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Miguel Sierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Miguel Sierra la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Roberto Parra tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
7.67, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Sevilla Atlético tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Sevilla Atlético tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Alberto Collado está harto de ser útil y querría ser titular. En Sevilla Atlético lo saben, y lo saben desde hace semanas.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Sevilla Atlético y Juventud Torremolinos, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Israel Domínguez y Sevilla Atlético acuerdan 4 años más.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Alberto Collado la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores07/12/2026
Pablo Rivera jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.33. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sevilla Atlético tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sevilla Atlético cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Roberto Parra tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sevilla Atlético saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alberto Collado tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Iker Muñoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lulo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Nadie en el Sevilla Atlético insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Valentino Fattore puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
A los 21 está en el once porque se lo ha ganado, y otro mira. Los puestos en Sevilla Atlético se ganan sin ruido y se pierden con mucho, y este se ganó.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
En breve
Notas de los jugadoresIbra Sow siempre tuvo el pase
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Sevilla Atlético quedó después más callado que en toda la temporada.
El más afilado de todas las sesiones de la semana, según cuentan. Estas líneas se publican la semana anterior a que alguien empiece a ser titular fijo.
Răzvan Jălade y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Sevilla Atlético sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lulo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Iker Muñoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Sevilla Atlético, otra semana sin la firma de Oso.
Quedan 48 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.