18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Fateh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Fateh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Alexis Sinisterra acaba de firmar por el Al-Fateh y, por una vez, la respuesta importaba.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Fateh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Mohammed Al-Dowaish está viviendo esa versión en el Al-Fateh, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Fateh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
41 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Fateh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Fateh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Saeed Al-Rashid ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fahad Al-Salem es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bandar Al-Sulami lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.