5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Humaitá tiene que sacar un resultado de donde sea.
Directiva26/07/2027
Cierra el mercado en Humaitá: 4 de alta, 4 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 4; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Humaitá ha hecho la parte difícil con Vasco da Gama, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Brusque conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Victtor Chaves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alex Santos será jugador de otro club este fin de semana, y en Humaitá las despedidas han empezado en voz baja.
Humaitá preguntó y Atlético Mineiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla05/07/2027
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Humaitá, otra semana sin la firma de Ykaro.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Una consulta de cesión a Inter de Limeira: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Humaitá, y no se va a retirar.
Manuel Bouvet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla21/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Victtor Chaves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 9.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Tomas Valdecantos no lo necesitó: 7.98, y parecía el más cómodo del campo.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva14/06/2027
Los sueldos se llevan el 125% de lo que ingresa Humaitá
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Humaitá dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores31/05/2027
Tomas Valdecantos, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.74
Un 7.74 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Maranhão fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/05/2027
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tomas Valdecantos. 1‑0 ante Maranhão, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Wesley Araujo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Fuera, 0‑8 contra Santos, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
La grada24/05/2027
El Santos desmonta al Humaitá y la ciudad pide explicaciones
Terminó 0-8. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Lucas Hulk estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido19/05/2027
Nadie fue capaz de dejar de marcar
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Humaitá y de Santos por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Victtor Chaves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla10/05/2027
Lesión muscular y 14 días de baja para Jean Santos
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Humaitá hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manuel Bouvet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Wesley Araujo tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jean Santos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La racha llega a 5 y las preguntas alrededor de Humaitá ya no son amables.
Directiva03/05/2027
Orden desde arriba en el Humaitá: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Thiago Neves ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Edílson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manuel Bouvet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Calificado con 7.29. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
El banquillo26/04/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Wesley Araujo no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Humaitá tampoco lo escondía nadie.
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Humaitá nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Alex Santos ha acordado condiciones con el Jequié para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla15/03/2027
Manuel Bouvet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Edílson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Victtor Chaves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Marcelo Alves ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Hulk, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Humaitá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Humaitá reconocería. Los sábados se nota.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/03/2027
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Manuel Bouvet está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Humaitá, otra semana sin la firma de Ykaro.
Jean Santos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Fernandes, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ykaro firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una decisión que no decide nada sobre el campo y lo decide todo en el vestuario. El entrenador ha dicho, sin decirlo, qué voz quiere que se oiga cuando la suya no esté.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Victtor Chaves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El reloj hizo lo que Guarany de Bagé no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Humaitá, otra semana sin la firma de Ykaro.
«Jugaré mientras el cuerpo me deje y pararé el día que no». Tiene 34 años y 80 partidos a sus espaldas, y el club tiene que planificar con una decisión que todavía no está tomada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Boavista le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a América Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Humaitá ha hecho la llamada a Goiânia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a América Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Humaitá ha hecho la llamada a Atlético Goianiense. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Goiânia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ykaro firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Manuel Bouvet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
En Humaitá el 149% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Media liga jugada, puesto 5, 23 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Wesley Araujo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Humaitá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 5 con 23 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
A los 34 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Humaitá tienen una decisión que no hizo falta tomar.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Humaitá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7.54, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Wesley Araujo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Manuel Bouvet entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ykaro firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
41 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Humaitá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Manuel Bouvet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Victtor Chaves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva02/11/2026
En Humaitá el 149% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Wesley Araujo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Calificado con 5.01. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Regates completados: 36. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 88, y Manauara pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Tomas Valdecantos no lo necesitó: 7.86, y parecía el más cómodo del campo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Victtor Chaves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tres puntos para Humaitá: un 1‑0 ante Manauara en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se tragan el 130% de los ingresos de Humaitá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A los 16 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Humaitá intentarán no darle demasiada importancia.
El premio es para Ykaro, y por aquí nadie tiene ganas de discutir la elección.
Plantilla05/10/2026
10 caras nuevas y el Humaitá todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Quedaban 87 minutos y Tuna Luso tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Humaitá no se detuvo a dar explicaciones.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ykaro lo produjo, y el 8.72 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Lo más difícil de tener 16 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Guilherme Rodrigues no lo necesitó: 7.80, y parecía el más cómodo del campo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Humaitá pueden fingir no haber oído.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Wesley Araujo fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Plantilla28/09/2026
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Humaitá
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Ykaro fue lo mejor de cualquiera de ellos.
En breve
PlantillaUn joven del Humaitá se lleva el premio al mejor sub-21
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Victtor Chaves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Wesley Araujo eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Plantilla21/09/2026
Un joven del Humaitá se lleva el premio al mejor sub-21
Rodrygo Barbosa tiene 14 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ykaro. 3‑2 ante Tocantinópolis, y la ovación final fue sobre todo suya.
Calificado con 9.39. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Humaitá.
Plantilla14/09/2026
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Cleiton Thiesen la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Flávio Boaventura tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Con 14 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Tomas Valdecantos lo ha hecho, en Humaitá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Edílson y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/08/2026
Victtor Chaves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.