Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Fluminense se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fluminense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y John Kennedy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Fluminense tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El banquillo29/03/2027
Martinelli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marlon entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Adauto Júnior ha apuntado la fecha.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Léo Godo firme algo — un contrato en Juazeirense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Fluminense la escuchó como otra cosa.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jefferson Savarino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un nombre más en la lista: Persija ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Rubén Lezcano. La respuesta de Fluminense no ha cambiado. De momento.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Fluminense reconocería. Los sábados se nota.
Felipe Garcia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla09/11/2026
Felipe Garcia se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Juazeirense lo saben, y también todos los que lo ven.
22 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juazeirense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Fernando Monteiro tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Juazeirense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Juazeirense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Regates completados: 7. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Éverton
Sergipe querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Juazeirense fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Derlis Ortiz lo produjo, y el 9.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
João Grilo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Juazeirense y de Sergipe por igual; los demás se lo pasaron en grande.
João Grilo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/09/2026
19 caras nuevas y el Juazeirense todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Marlon sale de esa comparación dentro del equipo, y el Juazeirense se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Juazeirense no lo retendrá fingiendo lo contrario.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Marcelo Duarte: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Juazeirense necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. João Victor está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Terminó 0-3. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Anderson Carvalho. 3‑1 ante Santa Cruz de Natal, y la ovación final fue sobre todo suya.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Fernando Monteiro sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Éverton tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 16 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Juazeirense y Santa Cruz, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Mercado10/08/2026
Uno de los nuestros: Gato se incorpora al primer equipo del Juazeirense
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gato es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luís Lima lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. André Mendes ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Thiago Cunha ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marlon, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Adriano Pardal. 2‑1 ante Ferroviário, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Fernando Monteiro podía permitirse ser generoso.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Juazeirense nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Victor Ramos deja Juazeirense por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.