Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de AEK escucha una frase así exactamente como está construida.
Tom Louchet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/04/2036
Lautaro Ávila choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el AEK hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla31/03/2036
Lesión muscular y 14 días de baja para Oumar Konaté
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En AEK hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Lorenzo Pirola estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ian Vera, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Claudio Gomes llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tom de Graaff firme algo — un contrato en AEK o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Arkaitz Mariezkurrena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oumar Konaté estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en AEK, otra semana sin la firma de Tom de Graaff.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el AEK trata con un hombre que quiere otro país.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en AEK, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Veo todos los partidos de AEK desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Kifisia sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo17/03/2036
Pavlo Isenko se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el AEK lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el AEK hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEK cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ian Fray acaba de firmar por el AEK y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oumar Konaté estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Zois Karargyris lo produjo, y el 8.70 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEK cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/02/2036
Lautaro Ávila consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Lautaro Ávila acaba de firmar por el AEK y, por una vez, la respuesta importaba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de AEK la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El acuerdo con Panathinaikos está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La persecución de Enrique Morales terminó con $2.8M cambiando de manos y Asteras sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
AEK ofreció $70.0K; Aris Thessaloniki dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Enrique Morales lo ha hecho, en AEK, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEK cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del AEK sobre quién trabaja
El banquilloNo hay sitio para Shola Shoretire en la cita grande
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Newell's Old Boys lo dice, y a nadie en AEK le divierte adivinarlo.
AEK preguntó y Nottingham Forest dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.21 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo AEK acumula 7 triunfos consecutivos.
Notas de los jugadores24/12/2035
Anass Zaroury, 35 años, hace retroceder el reloj: 7.90
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Capponi será jugador de otro club este fin de semana, y en AEK las despedidas han empezado en voz baja.
Lorenzo Pirola y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el AEK trata con un hombre que quiere otro país.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del AEK sobre quién trabaja
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 157 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.41 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de AEK escucha una frase así exactamente como está construida.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El AEK pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que AEK lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonard Ngenge será jugador de otro club este fin de semana, y en AEK las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Shola Shoretire estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/11/2035
Oumar Konaté se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el AEK lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
3‑2 ante Panathinaikos, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
Ya son 14 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Con 2 goles de desventaja esto era un trámite, y el trámite duró hasta que dejó de serlo. El AEK encontró algo que la primera parte no había anunciado, y Panathinaikos no supo sostener lo que tenía.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de AEK ya ha empezado a contarla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en AEK nadie finge estar haciéndolo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.18 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Leonard Ngenge ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Un 2‑0 ante Atromitos, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla24/09/2035
Joshua Acosta choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Thijs Oosting se lesiona los ligamentos de la rodilla: 63 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 63 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El acuerdo con Dinamo Bucharest está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla06/08/2035
Joshua Acosta choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEK cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el AEK irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
A Olympiacos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en AEK nadie finge estar haciéndolo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. AEK cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Shola Shoretire. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en AEK. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Puesto 4 con 46 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. AEK pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que AEK pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Diego y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Ruslan Vydysh.
El balón del partido es para Ian Vera, cuyos 4 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Plantilla19/02/2035
Lazaros Tzavellas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
OFI querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. AEK fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. AEK lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Notas de los jugadores19/02/2035
Anass Zaroury, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.32
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEK cosas que tardan más de una semana en retirarse.
AEK ofreció $32.0K; Olympiacos dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de AEK la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
AEK preguntó y Brann dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Dino Grozdanić está viviendo esa versión en el AEK, y suele notarse en el primer mes.
Atromitos quería más de $250.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Plantilla15/01/2035
Tom Louchet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. AEK pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Objetivos de mercado08/01/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Caspar Jander
AEK y Olympiacos han fijado $5.9M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
AEK ha acudido a Olympiacos con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Notas de los jugadores08/01/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Kings Kangwa: 7.89
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.89 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En AEK nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olympiacos conserva a su hombre, y AEK vuelve a una lista con un nombre tachado.
AEK ofreció $990.0K; Olympiacos dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Miloš Pantović no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Toca AEL Larisa, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del Olympiacos B que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Athens Kallithea defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Olympiacos B estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Olympiacos B nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Panargiakos defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Alexandros Papadopoulos acaba de subir en él.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.51 en la ficha, y la afición del Olympiacos B se fue a casa repitiendo un nombre.
Una amarilla de más y Grigorios Lampropoulos se queda fuera. Olympiacos B lo pierde por el tipo de motivo evitable que alarga la semana de un entrenador.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 21. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
12 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kostas Nikolaou entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaMiloš Pantović vuelve a estar en la pelea por el puesto
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un 7.68 de nota a los 21, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Partido09/12/2034
Nadie quiere jugar contra Olympiacos B ahora mismo
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Miloš Pantović ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Olympiacos B. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Olympiacos B fue distinto después.
Toca Egaleo, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Olympiacos B fue distinto después.
Puesto 3, 18 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Michalis Giakoumakis no lo necesitó: 8.31, y parecía el más cómodo del campo.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Michalis Giakoumakis la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miloš Pantović. 2‑0 ante Ilioupoli, y la ovación final fue sobre todo suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Miloš Pantović: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Olympiacos B necesitando que juegue como si nada de eso importara.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 21. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kostas Tsimikas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Vasileios Lampropoulos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie titula sobre un profesor particular. Tampoco hace falta explicar qué le pasa a un fichaje que se pasa dos años siendo el hombre con el que nadie puede hablar en la comida.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Olympiacos B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kostas Tsimikas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Olympiacos B tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del Olympiacos B que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Media liga jugada, puesto 4, 15 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Olympiacos B prefieren.
Le han quitado la capitanía a Ian Vera. En el Olympiacos B lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Puesto 4 con 15 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
15 puntos y un sitio en el grupo de cabeza. En el estadio nadie pronuncia todavía la palabra en voz alta.
Partido28/10/2034
Nadie quiere jugar contra Olympiacos B ahora mismo
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.97 en la ficha, y la afición del Olympiacos B se fue a casa repitiendo un nombre.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ian Vera lo produjo, y el 8.72 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Michalis Giakoumakis no lo necesitó: 8.15, y parecía el más cómodo del campo.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lazaros Tzavellas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Michalis Giakoumakis no lo necesitó: 8.05, y parecía el más cómodo del campo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Michalis Giakoumakis. 2‑1 ante Chania, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Michalis Giakoumakis la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Miloš Pantović ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olympiacos B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un 7.87 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores18/09/2034
Miloš Pantović jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.54. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
A los 18 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Leonidas Karelis, 21 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Plantilla11/09/2034
Palabras en el entrenamiento del Olympiacos B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lazaros Tzavellas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Lo que vieneMiloš Pantović se enfrenta a su antiguo club
Lo que vieneEl calor de casa espera a Olympiacos B
1‑4 para Ilioupoli, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lazaros Tzavellas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Olympiacos B lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Olympiacos B trata con un hombre que quiere otro país.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Yacine Adli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Miloš Pantović será jugador de otro club este fin de semana, y en Olympiacos B las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Olympiacos B la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Olympiacos B pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ian Vera puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Olympiacos B tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Asteras esperando con una camiseta. En Olympiacos B nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Olympiacos B, y no se va a retirar.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Grigorios Papastathopulos ya tiene su respuesta de Olympiacos B; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Grigorios Papastathopulos ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Puesto 3, 31 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Olympiacos B pueden fingir no haber oído.
Olympiacos B ha puesto a Yacine Adli en el mercado. Su carrera en el club está acabada salvo por los papeles.
Plantilla29/05/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Olympiacos B
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Olympiacos B, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Olympiacos B nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.