Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $55.5M porque Rodrigo Mora es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Fiorentina la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Fiorentina lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Pérez será jugador de otro club este fin de semana, y en Fiorentina las despedidas han empezado en voz baja.
El acuerdo con Inter está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Rodrigo Mora estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Mamour N'Diaye quiere fútbol continental; si el Fiorentina puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Cremonese lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fiorentina nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El Inter seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Manu González ha pactado su marcha al Fiorentina, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
7 goles y una media de 7.31 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Plantilla24/12/2035
Jacopo Bacci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateusz Kowalski, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mamour N'Diaye está en ella.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Fiorentina no han contestado, que también es una forma de contestar.
Eddy Kouadio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
0‑1 para Napoli, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla26/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Fiorentina sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emil Holm está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Simone De Santis tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Fiorentina ha sido explícito sobre la situación de Vid Chinoso Juvančič, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Barboza, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Kerim Alajbegović. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fiorentina pueden fingir no haber oído.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.36, y ni una objeción en todo el estadio.
Plantilla29/10/2035
Jacopo Bacci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Fiorentina nadie finge estar haciéndolo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Fiorentina puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Fiorentina lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.19 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fiorentina nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Eddy Kouadio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Matteo Palma. 2‑1 ante Cagliari, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla01/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Fiorentina sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jacopo Bacci está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fiorentina cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emil Holm estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo24/09/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Mamour N'Diaye
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla24/09/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Fiorentina
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Fiorentina hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Fiorentina lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Fiorentina no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fiorentina nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La oferta de Pineto por Giacomo Corsini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
8 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Fiorentina hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Fiorentina lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La persecución de Martino Serra terminó con $1.5M cambiando de manos y Juventus sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fiorentina pueden fingir no haber oído.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ignacio Pérez ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
$520.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Juventus pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Martino Serra está viviendo esa versión en el Fiorentina, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fiorentina cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fiorentina nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: William Barboza. 1‑0 ante Hellas Verona, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una nota de 7.80, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
Plantilla21/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Fiorentina sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mikkel Wennberg Lindbäck está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kerim Alajbegović está en ella.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Simone De Santis podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santino Bima, y el técnico lo permitió.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Victoria por 2‑1 ante Juventus, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Partido11/04/2035
Flavio Russo lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 111. Flavio Russo encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Juventus pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Plantilla16/04/2035
21 días de baja para Omari Forson por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Fiorentina dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Fiorentina nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Cedidos16/04/2035
Los goles siguen llegando desde el destierro de Mattia Chiari
15 goles en 27 partidos en Picerno: números que viajan a casa más rápido que él. En Fiorentina alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Vid Chinoso Juvančič estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Pérez, y el técnico lo permitió.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Fiorentina ya hablan de él en pasado.
Partido07/04/2035
Tras 8 partidos, Fiorentina vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Napoli; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Fiorentina trata con un hombre que quiere otro país.
6 goles y una media de 7.34 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ignacio Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Fiorentina nadie finge estar haciéndolo.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla02/04/2035
Rafa Barcelos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kerim Alajbegović firme algo — un contrato en Fiorentina o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Lo que vieneGiacomo Koloto se enfrenta a su antiguo club