«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Magallanes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Todo acordado con otro club, todo acordado con el jugador; solo queda convencer a un médico. La fotografía está a uno o dos días.
Partido04/03/2028
El Magallanes convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Tomás Asta-Buruaga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Kauan Gomes está viviendo esa versión en el Magallanes, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla06/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Magallanes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Fernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiatuba, y no se va a retirar.
Goiatuba lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Flamengo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La oferta llegó a Bragantino esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Riquelme Felipe y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Goiatuba sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. João Prado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Caxias: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Goiatuba donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Carlos Ili ya tiene su respuesta de Goiatuba; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Goiatuba pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Avaí está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiatuba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva06/12/2027
Los sueldos se llevan el 161% de lo que ingresa Goiatuba
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Artur Potiguar está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquillo06/12/2027
La salida del técnico deja a Perema a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Perema está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiatuba, y no se va a retirar.
Riquelme Felipe y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/08/2027
João Prado choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Riquelme Felipe estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva26/04/2027
Los sueldos se llevan el 108% de lo que ingresa Goiatuba
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Wesley entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Monte Azul? El debate seguirá vivo el jueves.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiatuba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Ili, y el técnico lo permitió.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Carlos Ili tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Coxa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Coxa, y el técnico lo permitió.
Directiva01/03/2027
En Goiatuba el 101% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Perema lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Felipe Alves firme algo — un contrato en Goiatuba o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La afición se organiza contra la directiva de Goiatuba
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Riquelme Felipe estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Vinicius estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Goiatuba, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiatuba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla18/01/2027
Isac Miller choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Goiatuba, otra semana sin la firma de Fernando Macedo.
Plantilla18/01/2027
Amaro García se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Goiatuba lo saben, y también todos los que lo ven.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Goiatuba querrían reconocer. Se le nota los sábados.
La afición se organiza contra la directiva de Goiatuba
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Puesto 16, 6 puntos y un calendario con menos partidos que excusas. Las matemáticas todavía no son crueles, pero ya han dejado de ser amables.
Plantilla28/12/2026
Diogo Correia consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Diogo Correia acaba de firmar por el Goiatuba y, por una vez, la respuesta importaba.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Goiatuba ha acudido a Sport Recife con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Sivaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una consulta de cesión a Londrina: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Goiatuba no lo retendrá fingiendo lo contrario.
João Prado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/11/2026
7 caras nuevas y el Goiatuba todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y José Catula ha apuntado la fecha.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Goiatuba saben en cuál de las dos están.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Coxa y Goiatuba acuerdan 4 años más.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Willian Gomes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Cristiano Ribeiro es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Coxa en el nuevo dibujo