Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ezequiel Olivera será jugador de otro club este fin de semana, y en Vélez las despedidas han empezado en voz baja.
Agustín Lagos y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla03/03/2036
Kevin Suarez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Vélez, otra semana sin la firma de Mateo Clemente.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Vítor Manoel está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Brown de Adrogué con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Alejo Rivas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santino Cavagna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Vélez donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Enzo Iglesias será jugador de otro club este fin de semana, y en Vélez las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Jainikoski estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vítor Manoel, y el técnico lo permitió.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Santino Cavagna ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Vélez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
0‑3 para Estudiantes, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Axel Orrabalis será jugador de otro club este fin de semana, y en Vélez las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Jainikoski estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Jainikoski, y el técnico lo permitió.
Franco Provenzano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo22/10/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gael De Luca será jugador de otro club este fin de semana, y en Vélez las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Jainikoski estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Franco Provenzano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Mateo Clemente: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristóbal Tobar, y el técnico lo permitió.
Mercado08/10/2035
Lucas Pereyra vuelve de una cesión que no le dio nada
0 partidos y 0 goles no son una temporada: son un año que alguien ha perdido. Si la culpa es suya, del club que lo cedió o de quien lo organizó es la discusión de las próximas semanas.
El banquillo08/10/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Vélez tampoco lo escondía nadie.
73 días de baja para Bruno Liuzzi por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Everton de Viña del Mar dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton de Viña del Mar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Dylan Escobar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Moreira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Everton de Viña del Mar preguntó y Universidad de Chile dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Dylan Escobar.
Everton de Viña del Mar ha hecho la llamada a O'Higgins. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 80 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás L'Huillier, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Nicolás L'Huillier.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Everton de Viña del Mar puede pedir y sube el sueldo que Santiago Borges puede exigir.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Everton de Viña del Mar tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
El banquillo27/11/2034
Benjamín Ampuero se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Everton de Viña del Mar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Everton de Viña del Mar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloLaureano Paez llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Everton de Viña del Mar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Genderson Ascanio será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton de Viña del Mar las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Everton de Viña del Mar pueden fingir no haber oído.
Dylan Escobar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Moreira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Dylan Escobar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Everton de Viña del Mar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Neifer Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Raynier Mecia, y el técnico lo permitió.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Everton de Viña del Mar puede pedir y sube el sueldo que Genderson Ascanio puede exigir.
El banquillo23/10/2034
Félix Llano se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Everton de Viña del Mar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Mateo Cardozo ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloMartin Romero llama a la puerta del técnico
122 días de baja para Bruno Liuzzi por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Everton de Viña del Mar dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Everton de Viña del Mar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Moreira está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo Cardozo, y el técnico lo permitió.
Quedan 1 meses y las dos partes están lejos. Cada semana que esto se alarga resta dinero a lo que Everton de Viña del Mar podrían sacar por él.
El banquillo16/10/2034
Alexis Pulgar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Everton de Viña del Mar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Neifer Sánchez ha apuntado la fecha.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Cristóbal Tobar puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Dylan Escobar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Genderson Ascanio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Mateo Cardozo.
Agustín Velasco llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
Dylan Escobar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La firma más fácil de mi carrera.» Raynier Mecia y Everton de Viña del Mar acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Benjamín Catalán.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton de Viña del Mar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Everton de Viña del Mar no han contestado, que también es una forma de contestar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Genderson Ascanio ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ian Ortega y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Everton de Viña del Mar dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Universidad de Chile ha aceptado el dinero. Lo que Everton de Viña del Mar no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton de Viña del Mar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Universidad de Chile lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
$88.0K sobre la mesa de Curicó Unido. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Plantilla10/07/2034
Jerónimo Russo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Everton de Viña del Mar dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Universidad de Chile ha aceptado el dinero. Lo que Everton de Viña del Mar no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Everton de Viña del Mar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton de Viña del Mar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
$470.0K sobre la mesa de O'Higgins. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 6 partidos sin derrota son un cimiento que Everton de Viña del Mar no tenía en otoño.
Plantilla12/06/2034
Jerónimo Russo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Jeyson Rojas