Una lesión de rodilla de las peores para Iván Rojas
76 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Aguilas Doradas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Duván Mósquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Róyner Benítez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Wilmar Lopez tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Andrés Carreño no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luis Restrepo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gustavo Giraldo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Oscar Montero es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Fabián Suárez Chalares estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Aguilas Doradas sobre quién trabaja
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jorge Rivaldo lo produjo, y el 9.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de Neftekhimik por Andrés Carreño se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Diego Hernández quiere fútbol continental; si el Aguilas Doradas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Aguilas Doradas, otra semana sin la firma de Jorge Soto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Aguilas Doradas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
PlantillaAguilas Doradas, un equipo de desconocidos entre sí