Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mario Virtuoso será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportes Copiapó las despedidas han empezado en voz baja.
Lucas Más y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Genaro Giordani, y el técnico lo permitió.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Ortega firme algo — un contrato en Deportes Copiapó o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alan Valenzuela entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportes Copiapó dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Deportes Copiapó pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Deportes Copiapó no han contestado, que también es una forma de contestar.
Martín Araya y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva18/10/2032
Los sueldos se tragan el 165% de los ingresos de Deportes Copiapó
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiziano Delias, y el técnico lo permitió.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Rodrigo Ortega tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Deportes Copiapó no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Miguel Caicedo ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y João Felipe estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ezequiel Ramírez ya tiene su respuesta de Everton de Viña del Mar; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Everton de Viña del Mar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloLaureano Marra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jerónimo Russo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Gian Padilla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Ezequiel Olivera.
El banquillo04/10/2032
Exequiel Mereles se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Everton de Viña del Mar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Santiago Coronel. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Everton de Viña del Mar dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerónimo Russo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Bastián Yáñez le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alenis Vargas, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jerónimo Russo firme algo — un contrato en Everton de Viña del Mar o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ezequiel Olivera será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton de Viña del Mar las despedidas han empezado en voz baja.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 9 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Las normas lo permiten y escuece igual. Pedro Paillalef ha acordado condiciones con el Universidad de Chile para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Jerónimo Russo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Campisi, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Laureano Marra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ezequiel Olivera será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton de Viña del Mar las despedidas han empezado en voz baja.
Mercado02/08/2032
Tan cerca: el traspaso de Exequiel Mereles muere sobre la bocina
Jerónimo Russo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Everton de Viña del Mar no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Everton de Viña del Mar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Ezequiel Olivera ha acordado condiciones con el Deportes Copiapó para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jerónimo Russo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Everton de Viña del Mar preguntó y Colo-Colo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Nicolás Campisi ya acumula 50 en 234 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
Toca Union Espanola, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
En breve
Notas de los jugadoresBruno Liuzzi los va pasando de uno en uno
19 días de baja para Martín Araya por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportes Copiapó dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Stefan Herrera lo produjo, y el 8.97 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportes Copiapó lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tobías Espíndola será jugador de otro club este fin de semana, y en Deportes Copiapó las despedidas han empezado en voz baja.
1 para Agustín Maidana, calificado con 7.97, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Colo-Colo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Las normas lo permiten y escuece igual. Ignacio Manzanares ha acordado condiciones con el Audax Italiano para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
$270.0K sobre la mesa de Huachipato. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Everton de Viña del Mar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Exequiel Mereles lo produjo, y el 8.65 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Everton de Viña del Mar preguntó y Universidad Catolica dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Gian Padilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A Colo-Colo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloEl técnico pone a José Motta de ejemplo
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Everton de Viña del Mar pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Everton de Viña del Mar pueden fingir no haber oído.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Víctor Escobar será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton de Viña del Mar las despedidas han empezado en voz baja.
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Deportes Copiapó; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerónimo Russo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brian Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Everton de Viña del Mar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Un 1‑0 ante Deportes Santa Cruz, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Navoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Brian Rodríguez está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El banquillo05/04/2032
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Everton de Viña del Mar, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Pedro Paillalef lo ha hecho, en Everton de Viña del Mar, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Everton de Viña del Mar cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Everton de Viña del Mar, otra semana sin la firma de Pedro Paillalef.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Everton de Viña del Mar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Everton de Viña del Mar desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en San Marcos de Arica sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bruno Liuzzi, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Everton de Viña del Mar pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alenis Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Everton de Viña del Mar las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jeffrey Sekgota está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Ignacio Vázquez ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Eetu Saarela estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christian Martínez está en ella.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ezequiel Olivera acaba de firmar por el Everton de Viña del Mar y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jeffrey Sekgota estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Laureano Marra, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Everton de Viña del Mar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo20/10/2031
Korben Rojas se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Everton de Viña del Mar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Everton de Viña del Mar. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Marcos Carrera acaba de firmar por el Sportivo Luqueno y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Richard Sánchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Sportivo Luqueno puede pedir y sube el sueldo que Ezequiel Olivera puede exigir.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Sportivo Luqueno. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Luqueno, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ezequiel Olivera será jugador de otro club este fin de semana, y en Sportivo Luqueno las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Luqueno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ezequiel Olivera ya tiene su respuesta de Sportivo Luqueno; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejo Fernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo20/01/2031
Augusto Picco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sportivo Luqueno lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Antonio Marín entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Sportivo Luqueno puede pedir y sube el sueldo que Antonio Marín puede exigir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sportivo Luqueno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Diego Arroyo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla06/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Sportivo Luqueno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Richard Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sportivo Luqueno, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Sportivo Luqueno ha hecho la parte difícil con Sportivo Trinidense, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Augusto Picco quiere fútbol continental; si el Sportivo Luqueno puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
$260.0K sobre la mesa de Tacuary. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sportivo Luqueno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La persecución de Oscar Coronel terminó con $160.0K cambiando de manos y Recoleta sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Sportivo Luqueno preguntó y Tacuary dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla23/12/2030
Palabras en el entrenamiento del Sportivo Luqueno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aarón Troche está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Aarón Troche de ejemplo