Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Monagas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Dos goles y un 8.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Puesto 3, 38 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Caracas pagó $71.0K y Monagas lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Monagas preguntó y Academia Puerto Cabello dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Caracas la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes se han dado la mano con Chacarita Juniors; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Caracas, y no se va a retirar.
$1.0M era lo máximo que el club iba a pagar y Academia Puerto Cabello pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.1M: un club que quiere a Luis Carrero lo suficiente como para preguntar dos veces.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Darwin Rincon lo ha hecho, en Caracas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Miguel Palacios quiere fútbol continental; si el Caracas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
José Rondón se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Primero, con 41 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Caracas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con Monagas; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Bolívar por Santiago Rodríguez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
$860.0K sobre la mesa de Academia Puerto Cabello. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Caracas preguntó y Academia Puerto Cabello dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.07 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Bolívar obligó a Monagas B a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla05/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Thiago Boni está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Joaquín Pereyra ya tiene su respuesta de Monagas B; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Monagas B tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
Una decisión que no decide nada sobre el campo y lo decide todo en el vestuario. El entrenador ha dicho, sin decirlo, qué voz quiere que se oiga cuando la suya no esté.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Monagas B querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
7.79, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Metropolitanos mantuvo la ventaja 3 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Monagas B contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
16 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Metropolitanos con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Monagas B de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toca Atlético El Vigía, y hay un hombre en el vestuario de Monagas B que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Jesús Vargas
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Con 18 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Aragua defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Natera firme algo — un contrato en Monagas B o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Monagas B ya hablan de él en pasado.
Plantilla27/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Edwin Vargas: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Monagas B necesitando que juegue como si nada de eso importara.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Plantilla20/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristian Gonzalez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Monagas B puede pedir y sube el sueldo que Edwin Vargas puede exigir.
Derrota por 0‑3 ante Academia Puerto Cabello B, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Edwin Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas B las despedidas han empezado en voz baja.
La grada13/03/2034
La grada se ha vuelto en contra
«Ya basta. Llevamos meses viendo esto». 4 de los 15 del primer equipo se retiraron con eso de fondo, y el mensaje no iba dirigido a ninguno en concreto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Daniel Moreno ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Regates completados: 9. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Monagas B quedó después más callado que en toda la temporada.
Dos goles y un 8.11 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores20/02/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Jesús Vargas: 8.10
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.10 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
1 para Yulwuis Pérez, calificado con 7.81, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Dynamo Puerto fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Monagas B tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Bolívar? El debate seguirá vivo el jueves.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Natera firme algo — un contrato en Monagas B o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
PlantillaYulwuis Pérez habla, y el vestuario escucha
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gustavo Vázquez será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas B las despedidas han empezado en voz baja.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Daniel Moreno y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Monagas B puede pedir y sube el sueldo que Edwin Vargas puede exigir.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Ocupa el puesto 8 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Cristian Gonzalez no son buenos
Puesto 2, 52 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Buralli será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Edwin Vargas ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Christian Camarillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jesús Lara ya tiene su respuesta de Monagas; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Christian Camarillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Natera firme algo — un contrato en Monagas B o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Monagas B ha hecho saber al mercado que Gabriel Murillo está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Richar Olazar ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Real Frontera se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Real Frontera preguntó y Monagas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Frontera cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Real Frontera trata con un hombre que quiere otro país.
Real Frontera ha hecho la llamada a Union Espanola. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Real Frontera ha hecho la llamada a Universidad de Concepcion. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sergio Farfan y Real Frontera acuerdan 4 años más.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Real Frontera lo saben, y también todos los que lo ven.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El nombre de Juan Casseres ha aparecido en conversaciones de las que Monagas B no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Minuto 91. José Rivas Gamboa encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Yaracuyanos pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
266 partidos en 8 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Monagas B saben exactamente lo que tienen.
Plantilla01/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Maldonado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Monagas B de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
En breve
Lo que vieneJesús Rengel se enfrenta a su antiguo club
El banquilloJesús Rengel llama a la puerta del técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Monagas B lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas B pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Atlético El Vigía ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gabriel Monjes. La respuesta de Monagas B no ha cambiado. De momento.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas B pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores11/07/2033
La edad todavía no ha alcanzado a Jesús Vargas: 8.03
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.03 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Carlos Gil estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Monagas B todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
El banquilloEdwin Vargas pide hablar con el técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Monagas B lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas B pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores04/07/2033
Marcelo Eggel, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.80
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.80 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Carlos González estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Monagas B la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Monagas B la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas B pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 7.07, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Dynamo Puerto defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Toca Real Frontera, y hay un hombre en el vestuario de Monagas B que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Monagas B puede pedir y sube el sueldo que José Rivas Gamboa puede exigir.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Carlos Gil
Jesús Rengel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Monagas B la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla06/06/2033
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Jaramillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mercado06/06/2033
Marcelo Eggel tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Monagas B ha sido explícito sobre la situación de Marcelo Eggel, que es más de lo que reciben muchos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Monagas B pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Carlos Gil lo produjo, y el 7.99 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores30/05/2033
Jesús Vargas, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.48
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.48 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Carlos Gil y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Maldonado, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4-1, y un rincón del estadio ajeno que hizo más ruido que todo el resto junto. Esos autocares salen antes del amanecer y nadie fuera de ellos lo menciona jamás.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Una lesión de rodilla de las peores para Jesús Rengel
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Monagas B pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Miguel Arango y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Monagas B pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Jesús Rengel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yulwuis Pérez, y el técnico lo permitió.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Media liga jugada, puesto 6, 23 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Monagas B tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
El banquilloEdwin Vargas, fuera tras una mala racha
Una lesión de rodilla de las peores para Jesús Rengel
52 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Monagas B pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Carlos Gil y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un gol en el minuto 92 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Monagas B tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Gabriel Murillo sale de esa comparación dentro del equipo, y el Monagas B se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
59 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Monagas B pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monagas B lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Jaramillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toca Atlético El Vigía, y hay un hombre en el vestuario de Monagas B que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Jesús Rengel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 80 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 80 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monagas B lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.95 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: José Rivas Gamboa. 2‑1 ante Ureña, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Jaramillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Jesús Rengel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 108 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 108 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Notas de los jugadores07/03/2033
La edad todavía no ha alcanzado a Marcelo Eggel: 8.11
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.11 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un 2‑0 ante Real Frontera, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla07/03/2033
Palabras en el entrenamiento del Monagas B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Jaramillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 8. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una lesión de rodilla de las peores para Jesús Rengel
115 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Monagas B pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Con 19 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Toca Real Frontera, y hay un hombre en el vestuario de Monagas B que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jesús Rengel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emanuel Lucena, y el técnico lo permitió.
Miguel Arango estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Monagas B tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Yulwuis Pérez: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Monagas B necesitando que juegue como si nada de eso importara.
La oferta de Real Frontera por Sebastián Parada se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Paredes será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas B las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Santiago Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Monagas B tendrá que responder con minutos o con un traspaso.