Puesto 13 con 42 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Pablo Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aleksa Purić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Atlético Madrileño tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Notas de los jugadores15/05/2028
Nadie sobre el césped estuvo cerca de Aleksa Purić
7.42, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Atlético Madrileño tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
Lo que vieneJavi Morcillo se enfrenta a su antiguo club
Iban 10 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Aleksa Purić marcó, fue calificado con 7.97 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pablo Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Un 2‑0 ante Marbella, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla06/03/2028
Aleksa Purić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atlético Madrileño tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla21/02/2028
Aleksa Purić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iker Luque, y el técnico lo permitió.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atlético Madrileño ha sido explícito sobre la situación de Gerónimo Spina, que es más de lo que reciben muchos.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Nicolás Prieto tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Hugo Iglesias, 15 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.73
Un 7.73 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 15. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atlético Madrileño tiene que sacar un resultado de donde sea.
La primera derrota en 9 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Algeciras; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gerónimo Spina está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Rafa Llorente estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jorge Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/01/2028
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Nicolás Prieto eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Atlético Madrileño lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jorge Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Calificado con 7.59. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Nicolás Prieto tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Juan Musso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Iker Luque puso al Atlético Madrileño en tablas en 3 minutos, y Sevilla Atlético no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gerónimo Spina, y el técnico lo permitió.
Hizo falta que Iker Luque marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Sevilla Atlético, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo27/12/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Nicolás Prieto no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Atlético Madrileño tampoco lo escondía nadie.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Antequera defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Rafa Llorente no pudo hacer
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 87, y Gimnàstic pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Gimnàstic fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Juan Musso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jorge Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloAdrián Corral llama a la puerta del técnico
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jano Monserrate firme algo — un contrato en Atlético Madrileño o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Horaţiu Moldovan ha apuntado la fecha.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilias Kostis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Algeciras fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Nicolás Prieto fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atlético Madrileño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Juan Musso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jorge Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nicolás Prieto tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Juan Musso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Musso ya tiene su respuesta de Atlético Madrileño; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jorge Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Atlético Madrileño tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ilias Kostis choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gerónimo Spina, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Atlético Madrileño insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Horaţiu Moldovan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del Atlético Madrileño quedó después más callado que en toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilias Kostis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marc Pubill entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Atlético Madrileño la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jorge Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Iker Luque ha apuntado la fecha.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jorge Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerónimo Spina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Arnau Ortiz no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Atlético Madrileño nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
En breve
MercadoLa historia de Jorge Rajado se niega a morir
Juan Musso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Atlético Madrileño ha hecho saber al mercado que Juan Musso está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gerónimo Spina, y el técnico lo permitió.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Atlético Madrileño puede pedir y sube el sueldo que Salvi Esquivel puede exigir.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrileño. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Jorge Rajado
PlantillaJulio Díaz es la comidilla de la ciudad deportiva
Regates completados: 23. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla03/05/2027
Ilias Kostis choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Atlético Madrileño tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
7.38, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Atlético Madrileño tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Nicolás Prieto tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una amarilla de más y Alejandro Mestanza se queda fuera. Atlético Madrileño lo pierde por el tipo de motivo evitable que alarga la semana de un entrenador.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Betis Deportivo? El debate seguirá vivo el jueves.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atlético Madrileño tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrileño no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla12/04/2027
Ilias Kostis choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo12/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Nicolás Prieto salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jorge Rajado firme algo — un contrato en Atlético Madrileño o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Atlético Madrileño sabe decir en qué semana.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla22/03/2027
Ilias Kostis choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo22/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Nicolás Prieto salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilias Kostis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 0‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo15/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Nicolás Prieto ante una sala que ya las había oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrileño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jorge Castillo ya tiene su respuesta de Atlético Madrileño; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Nicolás Prieto eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Arnau Ortiz ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Villarreal B? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
Lo que vieneArnau Ortiz se enfrenta a su antiguo club
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Atlético Madrileño lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
El nombre de Arnau Ortiz ha aparecido en conversaciones de las que Atlético Madrileño no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Aleksa Purić y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nicolás Prieto tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores02/11/2026
Arnau Ortiz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.75. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Rayane Belaid está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Plantilla07/09/2026
Aleksa Purić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Atlético Madrileño ha hecho saber al mercado que Arnau Ortiz está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.