Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tombense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tombense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tombense pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tombense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Fernando Sanchez acaba de firmar por el Tombense y, por una vez, la respuesta importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tombense pueden fingir no haber oído.
Aranha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Athletico Paranaense conserva a su hombre, y Tombense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva17/12/2035
Los sueldos se llevan el 103% de lo que ingresa Tombense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tombense, otra semana sin la firma de Aranha.
6 goles en 30 partidos en Tocantinópolis: números que viajan a casa más rápido que él. En Tombense alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Puesto 3, 65 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tombense pueden fingir no haber oído.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Tombense lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
El acuerdo con Guarani está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Tombense preguntó y Sport Recife dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ramiro De la Riva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Athletico Paranaense, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lukas Zuccarello será jugador de otro club este fin de semana, y en Athletico Paranaense las despedidas han empezado en voz baja.
Kaique Kenji estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Heittor. 2‑0 ante Athletic Club, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Athletico Paranaense pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Athletico Paranaense la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Interim Coach vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Athletico Paranaense pueden fingir no haber oído.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedrinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Athletico Paranaense las despedidas han empezado en voz baja.
Kaique Kenji y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Dantas quiere fútbol continental; si el Athletico Paranaense puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Coritiba pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Coritiba, y no se va a retirar.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 21 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Coritiba ha hecho la parte difícil con Atlético Mineiro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
48 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Coritiba pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Coritiba, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luís Braga será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Lopes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
62 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Coritiba pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Coritiba pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riquelme Avellar será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Coritiba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Lopes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo13/11/2034
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riquelme Avellar será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Coritiba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Lopes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonardo Freitas, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Coritiba, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Toca Vasco da Gama, y hay un hombre en el vestuario de Coritiba que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
La afición se organiza contra la directiva de Coritiba
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Guilherme será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
Léo Derik estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla25/09/2034
Gabriel Lopes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Coritiba pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Coritiba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dudu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo18/09/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Coritiba, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Álvaro Augusto será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
Aranha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/08/2034
Gabriel Lopes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Guilherme será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Coritiba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Lopes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luís Braga será jugador de otro club este fin de semana, y en Coritiba las despedidas han empezado en voz baja.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla07/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Coritiba sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gabriel Lopes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aranha, y el técnico lo permitió.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Athletico Paranaense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Athletico Paranaense, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Athletico Paranaense ha hecho la parte difícil con ABC, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Athletico Paranaense ha acudido a Cruzeiro con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Athletico Paranaense escucha una frase así exactamente como está construida.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kaique Kenji lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
El Corinthians no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $5.6M por Kaique Kenji, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Kaique Kenji era el nombre de todas las tertulias, y el club ha ido y lo ha fichado por $5.6M. Durante una semana la directiva no puede equivocarse en nada, una semana que la mayoría de las directivas no conoce nunca.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Athletico Paranaense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Carlos Terán y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/04/2034
Gabriel Amaral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Carlos Terán. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aranha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Oliveira, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Murilo Camargo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Oliveira está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Orlando Neto entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Athletico Paranaense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bahia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletico Paranaense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lukas Zuccarello entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pierre. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo27/03/2034
Hugo Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Athletico Paranaense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Athletico Paranaense puede pedir y sube el sueldo que Carlos Terán puede exigir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloPierre conserva el voto de su entrenador
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Athletico Paranaense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletico Paranaense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Orlando Neto, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Bahia firme algo — un contrato en Athletico Paranaense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Octávio está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Athletico Paranaense, otra semana sin la firma de Brayan Cortés.
Rodhier Lezama se lesiona los ligamentos de la rodilla: 39 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 39 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Athletico Paranaense, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletico Paranaense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alegria, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lukas Zuccarello entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pierre. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo30/01/2034
Hugo Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Athletico Paranaense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.