Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Gimnasia y Esgrima todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Esgrima no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Huracán lo dice, y a nadie en Gimnasia y Esgrima le divierte adivinarlo.
$93.0K sobre la mesa de Nueva Chicago. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Belgrano conserva a su hombre, y Gimnasia y Esgrima vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Gimnasia y Esgrima sobre quién trabaja
Los clubes se han dado la mano con Flandria; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Agropecuario Argentino por Julián Moya se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
$93.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Nueva Chicago pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Gimnasia y Esgrima preguntó y Platense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Uriel Irizar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Juan Núñez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Gimnasia y Esgrima ha hecho la parte difícil con Estudiantes, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Carrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Gimnasia y Esgrima trata con un hombre que quiere otro país.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Uriel Irizar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Martínez, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ulises Sánchez está en ella.
A Julián Moya le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
«La firma más fácil de mi carrera.» Ignacio Martínez y Gimnasia y Esgrima acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑3 para Unión de Santa Fe, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Carrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nahuel Ortigoza y Gimnasia y Esgrima acuerdan 3 años más.
18 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gimnasia y Esgrima pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Gimnasia y Esgrima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ulises Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Matías Adamy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 54 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 54 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 90 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla26/03/2029
Uriel Irizar choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores26/03/2029
Facundo Lencioni jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.30. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Lencioni está en ella.
Hizo falta que Facundo Lencioni marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Lanús, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo26/03/2029
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Juan Núñez eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Una lesión de rodilla de las peores para Matías Adamy
61 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Esgrima pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 97 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Juan Núñez tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una lesión de rodilla de las peores para Matías Adamy
82 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Esgrima pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
14 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Plantilla19/02/2029
Matías Adamy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 89 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 89 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Roberto Bianchi vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
Plantilla05/02/2029
Matías Adamy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 103 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 103 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Gimnasia y Esgrima y Independiente, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla29/01/2029
Matías Adamy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 110 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 110 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Carrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Gimnasia y Esgrima lo saben.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Carrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 15 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Quedan 11 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Gimnasia y Esgrima todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gimnasia y Esgrima preguntó y Newell's Old Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Gimnasia y Esgrima volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Deportivo Merlo ya no venda.
Hace su trabajo y no se asienta. Gimnasia y Esgrima iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Gimnasia y Esgrima ha acudido a Racing con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gimnasia y Esgrima preguntó y Instituto dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El banquillo25/12/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Matías Adamy
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Gimnasia y Esgrima cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Objetivos de mercado18/12/2028
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Esteban Ojeda
Gimnasia y Esgrima y Estudiantes han fijado $140.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Gimnasia y Esgrima ofreció $21.0K; Racing dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Independiente conserva a su hombre, y Gimnasia y Esgrima vuelve a una lista con un nombre tachado.
Tiene 18 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEsteban Fernández se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
PlantillaNo hay sitio para Tomás Frank en el nuevo dibujo
Tomás O'Connor se ha ido, en las cuentas hay $5.3M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Unión de Santa Fe pagó $5.3M y Gimnasia y Esgrima lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Gimnasia y Esgrima ha hecho la parte difícil con Barracas Central, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Gimnasia y Esgrima ha acudido a Racing con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barracas Central conserva a su hombre, y Gimnasia y Esgrima vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nahuel Ortigoza, y el técnico lo permitió.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Gimnasia y Esgrima todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
El nombre de Tomás O'Connor ha aparecido en conversaciones de las que Gimnasia y Esgrima no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Gimnasia y Esgrima trata con un hombre que quiere otro país.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolás Romano está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Santiago Roggero. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Carrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nahuel Ortigoza, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Sabatini será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Ulises Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo16/10/2028
Esteban Fernández se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Gimnasia y Esgrima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Thiago Silvero: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Gimnasia y Esgrima necesitando que juegue como si nada de eso importara.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Lautaro Carrera puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Gimnasia y Esgrima reconocería. Los sábados se nota.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7.94, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Gimnasia y Esgrima tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo02/10/2028
La salida del técnico deja a Tomás O'Connor a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Tomás O'Connor está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Puesto 14 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Dos goles y un 8.71 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Deportivo Riestra fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Sabatini será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 12 acciones combinadas y un 6.84, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«La firma más fácil de mi carrera.» Ángel Castañares y Gimnasia y Esgrima acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Roggero, y el técnico lo permitió.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo21/08/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Roberto Bianchi salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Carrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla14/08/2028
Un club más pequeño le vendría bien ahora a Tomás O'Connor
Ha tenido bastante ruido. Si el Gimnasia y Esgrima puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Gimnasia y Esgrima se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ignacio Sabatini será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Carrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Objetivos de mercadoEl cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Pablo Ortiz
0‑3 para Boca Juniors, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Chacarita Juniors ha aceptado el dinero. Lo que Gimnasia y Esgrima no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Mercado24/07/2028
Tan cerca: el traspaso de Agustín Nieto muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Estudiantes pasó página, Agustín Nieto se reincorpora a Gimnasia y Esgrima, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
12 acciones combinadas y 6.93. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Boca Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Gimnasia y Esgrima preguntó y Argentinos Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
7.51, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Gimnasia y Esgrima tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Lencioni está en ella.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Blas Armoa no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Gimnasia y Esgrima preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un nombre más en la lista: PAEEK ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Ignacio Sabatini. La respuesta de Gimnasia y Esgrima no ha cambiado. De momento.
Una consulta de cesión a Argentinos Juniors: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Gimnasia y Esgrima preguntó y Aldosivi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Una consulta de cesión a Argentinos Juniors: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
El banquillo12/06/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ciro Gómez
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Gimnasia y Esgrima tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Esteban Fernández está en ella.
Lautaro Carrera ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Blas Armoa firme algo — un contrato en Gimnasia y Esgrima o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Romano, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Facundo Lencioni firme algo — un contrato en Gimnasia y Esgrima o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Esteban Fernández, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Deportivo Riestra con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Gimnasia y Esgrima esa pregunta es más difícil de responder.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gregorio Rufino puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Ulises Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ángel Castañares, y el técnico lo permitió.
El error de un defensa lo arregla otro; el de un portero acaba dentro. Lo supo antes de que el balón cruzara la línea, y todo el campo también.
El banquillo20/03/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Roberto Bianchi salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El banquillo20/03/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Tomás Giménez
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.85 en la ficha, y la afición del Gimnasia y Esgrima se fue a casa repitiendo un nombre.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Roberto Bianchi podía permitirse ser generoso.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Carrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«La firma más fácil de mi carrera.» Ángel Castañares y Gimnasia y Esgrima acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Gimnasia y Esgrima ha hecho saber al mercado que Lautaro Carrera está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.