Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Universidad Catolica lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universidad Catolica pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Universidad Catolica ya hablan de él en pasado.
Directiva22/07/2030
Pasa el cierre con 0 de alta y 6 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Universidad Catolica hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Mateo Mendia quiere fútbol continental; si el Universidad Catolica puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Jeremías Merlo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Universidad Catolica lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universidad Catolica pueden fingir no haber oído.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Palestino pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Baltazar será jugador de otro club este fin de semana, y en Universidad Catolica las despedidas han empezado en voz baja.
Lautaro Millán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Millán. 2‑1 ante Palestino, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Universidad Catolica no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Mateo Mendia quiere fútbol continental; si el Universidad Catolica puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universidad Catolica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joel Latibeaudiere está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Un gol en el minuto 87 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
Lautaro Millán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Puesto 2, 20 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Gonzalo Abrego marcó, fue calificado con 7.63 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universidad Catolica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gonzalo Abrego. 1‑0 ante Ñublense, y la ovación final fue sobre todo suya.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.90 en la ficha, y la afición del Universidad Catolica se fue a casa repitiendo un nombre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universidad Catolica pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pablo Ruan será jugador de otro club este fin de semana, y en Universidad Catolica las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Universidad Catolica puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universidad Catolica nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Franco Alfonso quiere fútbol continental; si el Universidad Catolica puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Universidad Catolica escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universidad Catolica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo04/02/2030
Jherson Mosquera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Universidad Catolica lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universidad Catolica, otra semana sin la firma de Nicolás Molina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universidad Catolica nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jherson Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Universidad Catolica puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Lautaro Millán la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Millán. 2‑0 ante Everton de Viña del Mar, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joel Latibeaudiere está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Notas de los jugadores06/08/2029
Kauê Rodrigues jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Temperley, y no se va a retirar.
Marcos Echeverría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Temperley ha acudido a Unión de Santa Fe con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
22 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla16/07/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Quilmes conserva a su hombre, y Temperley vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Temperley la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Temperley, y no se va a retirar.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Temperley desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Gimnasia La Plata sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Minuto 89, medio estadio ya camino de la salida, y Nicolás Molina decidió que nadie se iba a ninguna parte. A San Martín SJ no le quedó tiempo para responder.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Alvarado esperando con una camiseta. En Temperley nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Temperley lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La oferta de Morón por Joel Abregu se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Temperley cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Melo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Temperley nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Lo que viene21/05/2029
Temperley se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Deportivo Riestra llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Temperley nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/05/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Puesto 2, 23 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Dos goles y un 8.63 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.36 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Tejera será jugador de otro club este fin de semana, y en Temperley las despedidas han empezado en voz baja.
Marcos Echeverría y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla23/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Temperley sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Melo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Temperley cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva09/04/2029
Los sueldos se tragan el 106% de los ingresos de Temperley
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Pedro Souto está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Farías, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Molina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Temperley nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Marcos Echeverría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/04/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Temperley intentarán no darle demasiada importancia.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Temperley prefieren.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Temperley, y 3 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Molina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
1‑2 ante Mitre, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Temperley cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/03/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Jonathan De Asís la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Temperley, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Temperley nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Temperley y de Mitre por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Temperley lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Melo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Bautista Fernández la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nicolás Molina lo produjo, y el 8.41 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Temperley cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Nicolás Molina. 3‑2 ante Chacarita Juniors, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla12/02/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Axel Vera la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Manuel Díaz, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Temperley, otra semana sin la firma de Ezequiel Mastrolía.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 93% de los ingresos de Temperley
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Tejera será jugador de otro club este fin de semana, y en Temperley las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Marcos Echeverría y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Temperley sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Melo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Temperley es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
El nombre de Thiago Yfran ha aparecido en conversaciones de las que Temperley no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Liam Luna de ejemplo
Traspaso acordado, ficha acordada, y Estudiantes esperando con una camiseta. En Temperley nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Chania por Francisco Silva se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Temperley lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Colegiales, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Marcos Echeverría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla08/01/2029
Alejandro Melo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Temperley preguntó y All Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 18 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
En breve
El banquilloPedro Souto llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Temperley pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Temperley lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Temperley estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Un nombre más en la lista: Estudiantes ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Bautista Fernández. La respuesta de Temperley no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Liniers conserva a su hombre, y Temperley vuelve a una lista con un nombre tachado.
18 partidos y 14 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
En breve
Plantilla7 caras nuevas y el Temperley todavía se está conociendo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Temperley, y no se va a retirar.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Temperley preguntó y Agropecuario Argentino dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Molina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Melo firme algo — un contrato en Temperley o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Marcos Echeverría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Demartini firme algo — un contrato en Temperley o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Vidar Hermannsson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Temperley puede pedir y sube el sueldo que Luciano Nieto puede exigir.
51 puntos en el puesto 7: demasiados para bajar, demasiado pocos para ir a ninguna parte. La descripción honesta de una temporada así es un encogimiento de hombros, y la afición ya lo ha hecho.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Temperley nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Melo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Temperley, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikolai Uronen, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Temperley cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/09/2028
Palabras en el entrenamiento del Temperley sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Melo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Flandria se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Directiva25/09/2028
Los sueldos se llevan el 120% de lo que ingresa Temperley
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Vidar Hermannsson le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Temperley.
El banquillo25/09/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Leonardo Castillo ante una sala que ya las había oído.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gerónimo Tomasetti está en ella.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Luciano Nieto.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Pedro Souto
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Temperley, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Marcos Echeverría y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/09/2028
Palabras en el entrenamiento del Temperley sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Melo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Talleres se llevó los puntos tras un 0‑2 que costará explicar en la grada.
Plantilla18/09/2028
9 caras nuevas y el Temperley todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo18/09/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Leonardo Castillo ante una sala que ya las había oído.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Molina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Marcos Echeverría estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Mastrolía, y el técnico lo permitió.
Toca Talleres, y hay un hombre en el vestuario de Temperley que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Melo firme algo — un contrato en Temperley o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Vidar Hermannsson puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Puesto 5 con 48 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.