Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo01/09/2036
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
En breve
El banquilloEl técnico pone a José Lima de ejemplo
El banquilloGustavo Daniel llama a la puerta del técnico
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Arthur Correia no lo necesitó: 8.19, y parecía el más cómodo del campo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Henrique Salomoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un 2‑1 ante Ceilândia, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva25/08/2036
Los sueldos se llevan el 204% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Arthur Correia la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Mota, y el técnico lo permitió.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Guarani conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Henrique Salomoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Arthur Correia no lo necesitó: 7.78, y parecía el más cómodo del campo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Mixto ha hecho la parte difícil con Bahia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
14 acciones combinadas y 7.51. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Plantilla28/07/2036
Joel Lindelof consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Joel Lindelof acaba de firmar por el Mixto y, por una vez, la respuesta importaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Náutico conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un 2‑1 ante Pouso Alegre, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva28/07/2036
Los sueldos se llevan el 196% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Fluminense lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Mixto preguntó y Vitória dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
0‑4 para Guarany de Bagé, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.07 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Mixto tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Londrina conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
6 partidos sin perder, y entonces Guarany de Bagé. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Arthur Correia no lo necesitó: 7.90, y parecía el más cómodo del campo.
El acuerdo con Guarani está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Mixto saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Dos goles y un 8.78 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores26/05/2036
Arthur Correia, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.38
Un 8.38 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Partido24/05/2036
El Mixto convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Guimarães está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Henrique Salomoni, y el técnico lo permitió.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 7.02, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Figueirense? El debate seguirá vivo el jueves.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.98 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Henrique Alves. 3‑2 ante Ceilândia, y la ovación final fue sobre todo suya.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Plantilla12/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Guimarães está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Henrique Alves puso al Mixto en tablas en 3 minutos, y Ceilândia no llegó a jugar nunca con ventaja.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 1 en el marcador, 8.29 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Mixto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateus Guimarães estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Samuel Ribeiro es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Mixto se está agotando.
Salem Ismail y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gustavo Daniel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Puesto 6 con 50 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Gustavo Daniel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla07/04/2036
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Guimarães está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mixto, otra semana sin la firma de Fábio.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Guimarães está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mixto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
Mark Aaronson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo10/03/2036
Hector Cardona se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Mixto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Guillermo Segovia. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Mixto puede pedir y sube el sueldo que Gustavo Daniel puede exigir.
Una lesión de rodilla de las peores para Renato Rangel
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mixto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Henrique Salomoni y Mixto acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Renato Rangel se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gustavo Daniel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mixto, otra semana sin la firma de Diego Mota.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jonathan Palacios. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Renato Correia deja Mixto por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mixto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Gustavo Daniel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Guimarães está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva11/02/2036
Los sueldos se llevan el 131% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mixto, otra semana sin la firma de Fábio.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Diego Mota y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jonathan Palacios. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Mixto preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
Canteranos: 87, salidos de un departamento valorado hoy en 7 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Mixto se está agotando.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateus Guimarães estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Salem Ismail firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mixto no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Puesto 6 con 50 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
Gustavo Daniel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva14/01/2036
Los sueldos se llevan el 153% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateus Gomes, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hector Cardona está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Guillermo Segovia. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ponte Preta tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mixto, y no se va a retirar.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Mixto se ha beneficiado de él.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Mixto ha hecho la parte difícil con Sport Recife, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Plantilla07/01/2036
Con 21 años, Mark Aaronson ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.18 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Mixto tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Mixto preguntó y Atlético Mineiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Guarani conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Mixto donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mark Aaronson firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Henrique Alves y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva19/11/2035
Los sueldos se llevan el 217% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Hector Cardona está en ella.
Puesto 6 con 46 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Plantilla12/11/2035
Con 21 años, Mark Aaronson ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.15 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Mixto tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Salem Ismail estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Forastiero, y el técnico lo permitió.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
Notas de los jugadoresEl error de Gustavo Daniel lo decide
45 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mixto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Mixto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Mixto este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateus Gomes, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mixto, otra semana sin la firma de Gustavo Daniel.
El banquillo10/09/2035
Avelino se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Mixto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
52 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mixto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Figueirense fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mixto pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Gustavo Daniel marcó, fue calificado con 7.96 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
73 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mixto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Mixto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Henrique Alves y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mixto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mixto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Salem Ismail y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mixto preguntó y Guarani dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los sueldos se tragan el 199% de los ingresos de Mixto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independência pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Internacional lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independência cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Cunha estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hace su trabajo y no se asienta. Independência iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Edwin Santos tiene 19 años, y Independência lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Independência puede pedir y sube el sueldo que Gustavo Daniel puede exigir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Independência nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Gustavo Daniel ha acordado condiciones con el Uberlândia para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Plantilla11/12/2034
Da Silva choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Athletico Paranaense conserva a su hombre, y Independência vuelve a una lista con un nombre tachado.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independência cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una consulta de cesión a Uberlândia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Palmeiras le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Independência nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independência, y no se va a retirar.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Mercado04/12/2034
Rodriguinho tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independência ha sido explícito sobre la situación de Rodriguinho, que es más de lo que reciben muchos.
Puesto 9 con 42 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Plantilla27/11/2034
Da Silva choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo27/11/2034
el entrenador: «Sin excusas»
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en Independência fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
El banquillo27/11/2034
Allan Vitor se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independência lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independência no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gustavo Daniel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Independência sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Da Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva20/11/2034
Los sueldos se tragan el 153% de los ingresos de Independência
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Douglas Borges ya tiene su respuesta de Independência; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Da Silva firme algo — un contrato en Independência o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independência, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
DirectivaLa cantera de Independência se gana el sueldo
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gustavo Daniel. 2‑0 ante Imperatriz, y la ovación final fue sobre todo suya.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Calificado con 8.00. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Independência.
El banquillo13/11/2034
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». el entrenador fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Guilherme Vieira lo produjo, y el 8.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independência tiene que sacar un resultado de donde sea.
Gustavo Daniel estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Da Silva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Minuto 91, contra Maranhão, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
En breve
PlantillaGuilherme Vieira está en el mejor momento de su carrera
Palabras en el entrenamiento del Independência sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Da Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Itabaiana.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Independência puede pedir y sube el sueldo que Gustavo Daniel puede exigir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diogo Cunha está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Independência. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y David Gonzalez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas López será jugador de otro club este fin de semana, y en Independência las despedidas han empezado en voz baja.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Independência hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Plantilla09/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Independência sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Da Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloGustavo Daniel llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresLo único que Rodriguinho no pudo hacer