«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Plymouth Argyle pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Plymouth Argyle ya hablan de él en pasado.
Plantilla15/11/2032
Albin Démouchy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Neo Lindén y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Raymond Adjei entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Plymouth Argyle, otra semana sin la firma de Gjan Ajdin.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mason Cotcher firme algo — un contrato en Plymouth Argyle o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloKash Odiase se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Leyton Orient como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Plymouth Argyle disfrute revisando.
Dos goles y un 8.43 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Mathis Konradsen está viviendo esa versión en el Plymouth Argyle, y suele notarse en el primer mes.
Aidan West y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Leyton Orient se llevó los puntos tras un 2‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla01/11/2032
Albin Démouchy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Charlie Hardy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Harley Hunt estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nahuel Reyes ya tiene su respuesta de Plymouth Argyle; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Plymouth Argyle pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Aidan West estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Plymouth Argyle sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Harley Hunt está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Bernardo Canovas ya tiene su respuesta de Plymouth Argyle; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bernardo Canovas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La afición se organiza contra la directiva de Plymouth Argyle
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Aidan West y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Harley Hunt estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
0‑1 para Portsmouth, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo04/10/2032
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Henry Pearsall y Plymouth Argyle acuerdan 4 años más.
Las palabras que un fisio dice despacio. 50 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Plymouth Argyle, y no se va a retirar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Plymouth Argyle lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
57 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Plymouth Argyle la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Plymouth Argyle pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ollie Bindley será jugador de otro club este fin de semana, y en Plymouth Argyle las despedidas han empezado en voz baja.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Plymouth Argyle volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Stoke City ya no venda.
Charlie Hardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Plymouth Argyle nadie finge estar haciéndolo.
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Pemi Aderoju
Plymouth Argyle y Preston han fijado $2.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Plymouth Argyle lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Plymouth Argyle pueden fingir no haber oído.
Plymouth Argyle ha acudido a Leeds United con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Wolverhampton conserva a su hombre, y Plymouth Argyle vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$190.0K era lo máximo que el club iba a pagar y AFC Wimbledon pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
En breve
PlantillaJordan Thomas choca con un compañero por las exigencias
El banquilloMason Cotcher pide hablar con el técnico
El banquilloChrys Clet se lleva el toque del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Plymouth Argyle, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Scofield Lonmeni-Dekam lo ha hecho, en Plymouth Argyle, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Scofield Lonmeni-Dekam y Plymouth Argyle acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Plymouth Argyle, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Chrys Clet
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Plymouth Argyle pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gabriel Ortelli será jugador de otro club este fin de semana, y en Plymouth Argyle las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Charlie Hardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Harley Mills estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Stevy Brouwers y Plymouth Argyle acuerdan 3 años más.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Charlie Hardy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo10/05/2032
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Harry Rodda
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Plymouth Argyle donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Danny Anisjko entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Plymouth Argyle nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Charlie Hardy será jugador de otro club este fin de semana, y en Plymouth Argyle las despedidas han empezado en voz baja.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Charlie Hardy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/04/2032
Harley Mills choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Plymouth Argyle dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Plymouth Argyle, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Charlie Hardy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/02/2032
Palabras en el entrenamiento del Plymouth Argyle sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Harley Mills está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plymouth Argyle ofreció $1.5M; Burnley dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El reloj hizo lo que Stockport County no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Plymouth Argyle sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
Ir 2 abajo le hace algo a un equipo, y normalmente lo que le hace es acabar con él. Aquí no. El Plymouth Argyle reconstruyó la tarde gol a gol, y Coventry City no tuvo respuesta para nada de ello.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Southampton conserva a su hombre, y Plymouth Argyle vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Plymouth Argyle no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta llegó a Burnley esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a West Bromwich Albion esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Coventry City lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Plymouth Argyle, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Plymouth Argyle y Sunderland, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
75 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
0‑1 ante Middlesbrough, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 goles en un partido, Mason Cotcher en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Plymouth Argyle ni a Cardiff City.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Neo Lindén estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Darren Oldaker se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Plymouth Argyle pueden fingir no haber oído.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Corbin Mthunzi acaba de firmar por el Plymouth Argyle y, por una vez, la respuesta importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Jordan Thomas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
103 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Plymouth Argyle pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La oferta llegó a Brighton esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Plymouth Argyle nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plymouth Argyle ha acudido a Derby County con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
$96.0K sobre la mesa de Mansfield Town. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Wilson Isidor
32 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Plymouth Argyle tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Landon Emenalo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Simphiwe Sithole, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Plymouth Argyle, otra semana sin la firma de Ryan Battrum.
Ya van 29 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Plymouth Argyle hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plymouth Argyle cosas que tardan más de una semana en retirarse.
2‑3 para Derby County, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla10/03/2031
Ayman Benarous choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloAyman Benarous se lleva el toque del técnico