Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Liam Fernández y Güemes acuerdan 3 años más.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante All Boys? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Liam Fernández
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nota de 7.81 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Güemes, el mejor del campo era suyo.
El banquillo13/05/2030
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Maico Quiroz
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
1 para Maico Quiroz, calificado con 7.71, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Oliwier Butrym y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. David Veliz sale de esa comparación dentro del equipo, y el Güemes se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianfranco Baier firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. David Veliz no será el señalado, pero nadie en el Güemes se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Dos goles y un 8.26 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
1 para Facundo Melillán, calificado con 7.40, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 3‑3, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Plantilla29/04/2030
Rafa, 20 años, es el mejor joven del fin de semana
Medido contra todos los demás chavales de la categoría, y el primero de ellos. En Güemes querrían que esto llevara al premio de los mayores.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Güemes tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
6 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.72, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Güemes tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
A los 20 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Puesto 2, 19 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Milton Gerez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianfranco Baier firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Güemes querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Valentín Sosa acaba de subir en él.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mario Morales está en ella.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Güemes querrían reconocer. Se le nota los sábados.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo25/03/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
7 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El nombre de Gianluca Pugliese no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Güemes no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo25/03/2030
Gabriel Villalba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de David Veliz
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gianluca Pugliese lo produjo, y el 8.21 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Güemes y Almagro, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos goles y un 8.48 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: David Veliz. 3‑2 ante San Miguel, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianfranco Baier, y el técnico lo permitió.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.96 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 9 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
7 goles en un partido, Gianluca Pugliese en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Güemes ni a Gimnasia y Esgrima.
Batido 6 veces y con 4 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
El premio es para Gianluca Pugliese, y por aquí nadie tiene ganas de discutir la elección.
El banquillo04/03/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑6 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido16/02/2030
El Güemes convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Martín Iglesias y Güemes acuerdan 3 años más.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Tiene 18 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de David Veliz
Dos goles y un 8.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Martín Iglesias lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Facundo Lucero lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Rafa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Puesto 3, 56 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Facundo Rizzi no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Güemes se ha beneficiado de él.
Milton Gerez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Güemes preguntó y Platense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El Güemes pasó todo el mercado intentando colocar a Nicolás Ibáñez y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
16 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en San Martín SJ lo dice, y a nadie en Güemes le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Güemes preguntó y Gimnasia y Esgrima dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una consulta de cesión a Vélez: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rafa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Güemes preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
En breve
MercadoLa gente de Facundo Rizzi está llamando a puertas
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Unión de Santa Fe lo dice, y a nadie en Güemes le divierte adivinarlo.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Güemes preguntó y Deportivo Armenio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A San Martín SJ le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maico Quiroz firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
La gradaLa grada también ha oído lo de David Veliz
David Veliz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Güemes estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
David Veliz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 37 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Oliwier Butrym y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A Barracas Central le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Güemes ha hecho la llamada a Unión de Santa Fe. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Rizzi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Liam Fernández entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
David Veliz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 44 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 44 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A Villa San Carlos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Güemes ha hecho la llamada a Real Pilar. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Güemes ha hecho saber al mercado que Mario Lezcano Morán está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El mercado está abierto, y con él el único mes del año en que las esperanzas de un aficionado no tienen más límite que la aritmética. La directiva conoce la aritmética; la afición conoce las esperanzas.
51 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Una lesión de rodilla de las peores para David Veliz
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Milton Gerez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Güemes nadie finge estar haciéndolo.
David Veliz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Güemes tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El cuerpo técnico le ha puesto a Oliwier Butrym algo aparte. Si es una carencia que se corrige o una virtud que se afila, nadie de fuera lo sabrá hasta que aparezca un sábado.
Una lesión de rodilla de las peores para David Veliz
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Güemes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
David Veliz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 86 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 86 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. David Veliz será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
Una lesión de rodilla de las peores para David Veliz
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
Nicolás Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
100 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Güemes puede pedir y sube el sueldo que Mario Lezcano Morán puede exigir.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Güemes reconocería. Los sábados se nota.
En breve
El banquilloRafa conserva el voto de su entrenador
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maico Quiroz firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Rizzi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Franco Colombo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabian Ramirez, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Franco Colombo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Rizzi, y el técnico lo permitió.
Partido01/09/2029
El Güemes convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Notas de los jugadores03/09/2029
Noventa minutos de David Veliz en su mejor versión
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Güemes.
Oliwier Butrym estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó All Boys. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
En breve
PlantillaDavid Veliz está en el mejor momento de su carrera
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 13 acciones, 6.74, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Minuto 91, contra Atlanta, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Plantilla27/08/2029
David Veliz está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.31 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo27/08/2029
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Liam Fernández, y el técnico lo permitió.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.86 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloOliwier Butrym se queda fuera del partido grande
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Güemes nadie finge estar haciéndolo.
En el Güemes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Martín Baeza la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maico Quiroz. 2‑0 ante Tristán Suárez, y la ovación final fue sobre todo suya.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. David Veliz será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Güemes ha sido explícito sobre la situación de Aleksandar Bogdanovic, que es más de lo que reciben muchos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva23/07/2029
Güemes cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/07/2029
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Güemes no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Güemes lo saben.
Una consulta de cesión a Flandria: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Francisco Ventre está en marcha
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Güemes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Maico Quiroz lo produjo, y el 8.12 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Plantilla16/07/2029
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Güemes preguntó y Instituto dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 2, 42 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Un nombre más en la lista: Platense ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre David Veliz. La respuesta de Güemes no ha cambiado. De momento.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 9 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Aldosivi quería más de $32.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Pilar conserva a su hombre, y Güemes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
$61.0K era lo máximo que el club iba a pagar y All Boys pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Güemes preguntó y San Lorenzo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 86 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 2, 33 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Gimnasia y Tiro querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Güemes fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Angel Uñates lo produjo, y el 8.33 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
1 para Gianfranco Baier, calificado con 7.82, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Güemes ha hecho la parte difícil con Deportivo Armenio, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
David Veliz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla04/06/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 100 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Güemes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Angel Uñates. 1‑0 ante San Martín, y la ovación final fue sobre todo suya.
29 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores21/05/2029
Noventa minutos de David Veliz en su mejor versión
Calificado con 8.14. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Güemes.
Empate en el minuto 86, tras una tarde que Güemes tenía prácticamente cerrada. All Boys lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Nicolás Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 3‑3, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 3, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla14/05/2029
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Güemes nadie finge estar haciéndolo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Angel Uñates será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
Milton Gerez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Güemes lo saben.
Directiva07/05/2029
Los sueldos se llevan el 91% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gianluca Pugliese. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 3, 21 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Angel Uñates será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla09/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Güemes nadie finge estar haciéndolo.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Angel Uñates ya tiene su respuesta de Güemes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Directiva09/04/2029
Los sueldos se tragan el 95% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maico Quiroz firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloAngel Uñates llama a la puerta del técnico
1 para Gianfranco Baier, calificado con 7.38, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Derrota por 2‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo26/03/2029
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A Oliwier Butrym le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gianluca Pugliese. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Güemes.
Plantilla19/03/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miguel Ceccotti. 2‑0 ante Almagro, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Güemes nadie finge estar haciéndolo.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Güemes entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Angel Uñates marcó en el minuto 86, Racing ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Güemes se lo llevó todo.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/02/2029
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
9 acciones combinadas y 6.88. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Jorge Morales vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
Directiva05/02/2029
El Güemes no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla05/02/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Agustín Cabrera lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Fabian Ramirez acaba de firmar por el Güemes y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla15/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla08/01/2029
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Güemes tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Güemes preguntó y Banfield dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguel Ceccotti ya tiene su respuesta de Güemes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
28 partidos y 4 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Oliwier Butrym está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Güemes la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Angel Uñates vuelve a Güemes con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Unión de Santa Fe lo dice, y a nadie en Güemes le divierte adivinarlo.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla25/12/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Güemes preguntó y Belgrano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
El banquilloMatías Ramos se lleva el toque del técnico
Objetivos de mercadoUna cesión de Thiago Sabella está en marcha
Güemes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en San Martín SJ, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El teléfono ha vuelto a sonar por Angel Uñates, y esta vez al otro lado está All Boys. En Güemes escuchan con educación y no prometen nada.
Plantilla18/12/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Banfield conserva a su hombre, y Güemes vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Belgrano le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Unión de Santa Fe le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Belgrano lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Plantilla11/12/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Güemes preguntó y Barracas Central dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Güemes trata con un hombre que quiere otro país.
A San Martín SJ le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Güemes ha hecho la llamada a Unión de Santa Fe. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla27/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/11/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/11/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Ramos, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloJuan Mendoza llama a la puerta del técnico
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Matías Ramos ha apuntado la fecha.
Un programa propio, al margen del grupo, dirigido a la única cosa que el cuerpo técnico cree que lo frena. Casi todas las mejoras ocurren así y ninguna sale en el periódico.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla30/10/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Güemes lo saben.
Tiene 18 años y nadie en Güemes lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla02/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mercado02/10/2028
Martín Baeza tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Güemes ha sido explícito sobre la situación de Martín Baeza, que es más de lo que reciben muchos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva25/09/2028
Los sueldos se llevan el 109% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
A Ulíses López le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Rodríguez, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Güemes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Mercado18/09/2028
Tomás Cabrera tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Güemes ha sido explícito sobre la situación de Tomás Cabrera, que es más de lo que reciben muchos.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Matías Ramos ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloAngel Uñates pide hablar con el técnico
Puesto 3, 50 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
David Veliz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/09/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Ramos, y el técnico lo permitió.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Quedan 11 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Maico Quiroz. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Güemes reconocería. Los sábados se nota.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva28/08/2028
En Güemes el 116% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Calificado con 7.01. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo28/08/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jorge Morales no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Güemes tampoco lo escondía nadie.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Fernández, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Puesto 4 con 47 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Plantilla21/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo21/08/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jorge Morales no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Güemes tampoco lo escondía nadie.
David Veliz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/08/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gianfranco Baier. 1‑0 ante Patronato, y la ovación final fue sobre todo suya.
200 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Notas de los jugadores14/08/2028
Gianfranco Baier jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.08. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla14/08/2028
5 caras nuevas y el Güemes todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo14/08/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Jorge Morales fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloJuan Mendoza llama a la puerta del técnico
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla07/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. David Veliz está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Güemes, otra semana sin la firma de Tomás Oneto.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Güemes donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA medias: Jorge Morales, sobre el empate
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Juan Mendoza al Nueva Chicago se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Güemes con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
La oferta de Colegiales por Angel Uñates se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva31/07/2028
Los sueldos se tragan el 108% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Galván será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
Esto no es rotación. Axel Tévez lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Güemes ya nadie finge lo contrario.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 1 de alta y 8 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Güemes hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El acuerdo con Barracas Central está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado24/07/2028
Nueva Chicago están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Güemes pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Un nombre más en la lista: Colegiales ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Angel Uñates. La respuesta de Güemes no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Laferrere conserva a su hombre, y Güemes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Belgrano quería más de $25.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Arnay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Juan Mendoza lo produjo, y el 8.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Güemes ofreció $72.0K; Independiente dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Güemes preguntó y Unión de Santa Fe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Galván será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Güemes ha acudido a Belgrano con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.