No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva28/08/2028
En Güemes el 116% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Calificado con 7.01. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo28/08/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jorge Morales no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Güemes tampoco lo escondía nadie.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David Fernández, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Puesto 4 con 47 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Plantilla21/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo21/08/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jorge Morales no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Güemes tampoco lo escondía nadie.
David Veliz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/08/2028
Maico Quiroz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gianfranco Baier. 1‑0 ante Patronato, y la ovación final fue sobre todo suya.
200 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Notas de los jugadores14/08/2028
Gianfranco Baier jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.08. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla14/08/2028
5 caras nuevas y el Güemes todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo14/08/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Jorge Morales fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloJuan Mendoza llama a la puerta del técnico
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla07/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maico Quiroz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. David Veliz está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Güemes, otra semana sin la firma de Tomás Oneto.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Güemes donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA medias: Jorge Morales, sobre el empate
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Juan Mendoza al Nueva Chicago se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Güemes con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
La oferta de Colegiales por Angel Uñates se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva31/07/2028
Los sueldos se tragan el 108% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Galván será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
Esto no es rotación. Axel Tévez lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Güemes ya nadie finge lo contrario.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 1 de alta y 8 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Güemes hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El acuerdo con Barracas Central está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado24/07/2028
Nueva Chicago están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Güemes pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Un nombre más en la lista: Colegiales ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Angel Uñates. La respuesta de Güemes no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Laferrere conserva a su hombre, y Güemes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Belgrano quería más de $25.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Arnay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Juan Mendoza lo produjo, y el 8.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Güemes ofreció $72.0K; Independiente dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Güemes preguntó y Unión de Santa Fe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Galván será jugador de otro club este fin de semana, y en Güemes las despedidas han empezado en voz baja.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Güemes ha acudido a Belgrano con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Güemes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Santiago Sala se ha ido, en las cuentas hay $1.2M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
El acuerdo con Temperley está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Güemes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Belgrano, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Sarmiento pagó $1.2M y Güemes lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Franco Bergés al Platense se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Güemes con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
El acuerdo con Argentino de Merlo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Güemes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Belgrano, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Una nota de 7.75, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
Plantilla15/05/2028
Rodrigo Arnay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Franco Bergés marcó, fue calificado con 7.76 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Santiago Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Directiva08/05/2028
Los sueldos se tragan el 117% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 6.37, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Arnay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Santiago Sala está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Arnay estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Bergés está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Mendoza entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
7.68, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 1‑0 ante Gimnasia y Tiro, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla03/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Arnay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Güemes lo saben.
El banquillo03/04/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jorge Morales, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
12 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
San Martín avanza y Güemes se vuelve a casa, con el 1‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Terminó 1-4. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Mendoza ya tiene su respuesta de Güemes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianfranco Baier, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El premio es para David Veliz, y por aquí nadie tiene ganas de discutir la elección.
Plantilla06/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Arnay está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Milton Gerez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: David Veliz. 1‑0 ante Alvarado, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores21/02/2028
Noventa minutos de David Veliz en su mejor versión
Calificado con 8.02. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Güemes.
Plantilla21/02/2028
Rodrigo Arnay choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Tristán Suárez con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Youssef Ismail vuelve a ser jugador de Güemes, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
2 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Güemes esa pregunta es más difícil de responder.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Nicolás Ibáñez
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Güemes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Santiago Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva27/12/2027
Los sueldos se tragan el 115% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloAngel Uñates conserva el voto de su entrenador
Traspaso acordado, ficha acordada, y Curicó Unido esperando con una camiseta. En Güemes nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Güemes lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Plantilla20/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gianluca Pugliese. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Axel Tévez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloGastón Espósito conserva el voto de su entrenador
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Maipú tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Santiago Sala estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Plantilla29/11/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva29/11/2027
En Güemes el 123% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Miguel Ceccotti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoLa historia de Santiago Sala se niega a morir
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Alan González
El banquilloEl técnico sale a defender a David Veliz
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gianluca Pugliese. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Santiago Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva01/11/2027
Los sueldos se llevan el 125% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y David Veliz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Sala firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un programa propio, al margen del grupo, dirigido a la única cosa que el cuerpo técnico cree que lo frena. Casi todas las mejoras ocurren así y ninguna sale en el periódico.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Milton Gerez
PlantillaFranco Bergés entrena como quien tiene algo que demostrar
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguel Ceccotti ya tiene su respuesta de Güemes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Arnay, y el técnico lo permitió.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gianluca Pugliese. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo25/10/2027
Santiago Farrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloA Alan González le han prometido minutos
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Juan Mendoza
Dos goles y un 8.87 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva04/10/2027
En Güemes el 136% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Jorge Morales sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.38 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Santiago Sala estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Güemes y de Colegiales por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7.96, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
En breve
El banquilloFranco Bergés se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Santiago Sala no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maico Quiroz firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Güemes no tiene una buena respuesta.
La oferta de Colón por Tomás Palleres se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Plantilla09/08/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva09/08/2027
Los sueldos se tragan el 127% de los ingresos de Güemes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Notas de los jugadores09/08/2027
Noventa minutos de David Veliz en su mejor versión
Calificado con 8.08. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Güemes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Óscar Vanegas, y el técnico lo permitió.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
1 para Maico Quiroz, calificado con 7.95, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leandro Finochietto, y el técnico lo permitió.
Quilmes mantuvo la ventaja 3 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Güemes contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Santiago Sala estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: Colón ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Tomás Palleres. La respuesta de Güemes no ha cambiado. De momento.
63 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
Plantilla26/07/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
7.67, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ninguno de ellos será visto por nadie de fuera de la ciudad deportiva en tres años, la mayoría no jugará jamás un partido del primer equipo, y uno podría cambiar el club. Esa es toda la propuesta, y por eso existen las canteras.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para David Veliz
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloFranco Bergés se lleva el toque del técnico
Franco Gutiérrez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 35 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 35 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla28/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Güemes y de Ferro Carril Oeste por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Exequiel Banegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 81 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 81 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo31/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jorge Morales, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Rizzi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Santiago Sala no pudo hacer
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Maico Quiroz
88 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Fernando Godoy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 2‑2, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Exequiel Banegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 95 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 95 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Colegiales se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla17/05/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva17/05/2027
Los sueldos se llevan el 118% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Jorge Morales tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo17/05/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Gianfranco Baier
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
102 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Jorge Morales salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Notas de los jugadoresUn momento carísimo de Facundo Rizzi
El banquilloSantiago Sala llama a la puerta del técnico
Exequiel Banegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 116 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 116 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 21 acciones combinadas y un 7.26, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores26/04/2027
David Veliz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Santiago Farrera está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva22/03/2027
En Güemes el 115% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Una nota de 7.74, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo22/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jorge Morales, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
0‑1 ante Estudiantes, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Racing defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
El entrenador quería otro perfil para este rival, que es un motivo futbolístico de verdad y ningún consuelo. No hizo nada mal y no jugó.
El banquillo01/03/2027
Santiago Farrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Santiago Sala lo produjo, y el 8.46 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Maipú pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva22/02/2027
En Güemes el 105% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
0‑1 para Ferro Carril Oeste, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Espósito está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Bergés está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
2 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
6 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Gimnasia y Tiro. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Mario Morales ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. José Luis Fernández ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
PlantillaMilton Gerez choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Milton Gerez en su mejor versión
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Maico Quiroz
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gastón Espósito, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Sala entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El nombre de Maico Quiroz no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Güemes no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo01/02/2027
Santiago Farrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo21/12/2026
Franco Bergés se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 187% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
1 para Gianfranco Baier, calificado con 7.93, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó San Martín. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.