Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Pinna estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/04/2036
Riquelme choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Grêmio trata con un hombre que quiere otro país.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Grêmio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mauricio Di Gubio será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Mercado31/03/2036
Puede que el Grêmio no pueda darle a Pinna lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Pinna quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Pinna y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla31/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Milans está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Caio Araújo está en ella.
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Pinna y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Japa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Pedrinho le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Mateus Guimarães se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Japa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Veiga, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Grêmio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Wagner Leonardo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloJavier Márquez llama a la puerta del técnico
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Willian Cavalcante será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Pinna estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Caio Araújo quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Javier Márquez está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Grêmio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Mercado11/02/2036
Puede que el Grêmio no pueda darle a Pedrinho lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Pedrinho quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Pinna y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/02/2036
Eguinaldo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Grêmio donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
El banquilloChrist Sadia se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloCaio Araújo llama a la puerta del técnico
45 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grêmio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Grêmio ya hablan de él en pasado.
Mercado04/02/2036
Puede que el Grêmio no pueda darle a Pedrão lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Pedrão quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Pinna y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eguinaldo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Caio Suassuna le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
66 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Humaitá esperando con una camiseta. En Grêmio nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. São Paulo conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla14/01/2036
Eguinaldo se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Grêmio lo saben, y también todos los que lo ven.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Caio Araújo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloJavier Márquez se lleva el toque del técnico
73 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Grêmio lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomás Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Fred lo ha hecho, en Grêmio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Alianza Lima conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
80 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La oferta de Ferroviário por Mateus Jorge se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Grêmio ha hecho la parte difícil con São Paulo, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Grêmio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Grêmio ofreció $500.0K; Corinthians dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Caio Araújo quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Alianza Lima conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Capital ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Willian Cavalcante. La respuesta de Grêmio no ha cambiado. De momento.
122 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabricio Roldán será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Grêmio donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. João Loiola está viviendo esa versión en el Grêmio, y suele notarse en el primer mes.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Partido06/10/2035
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Grêmio. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El Cascavel seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Miguel Stoco ha pactado su marcha al Grêmio, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Plantilla10/09/2035
Thomás Vargas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Mercado10/09/2035
Caio Araújo tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Grêmio ha sido explícito sobre la situación de Caio Araújo, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tortello, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomás Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Fabinho ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una lesión de rodilla de las peores para Bruno Lopes
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Grêmio marcó en el 98, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
$5.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Botafogo pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Caio Araújo marcó, fue calificado con 7.85 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: Andre Soares hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
Plantilla04/06/2035
Una lesión de rodilla de las peores para Bruno Lopes
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Renato será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Grêmio ha acudido a América Mineiro con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eriki está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Grêmio preguntó y Nova Iguaçu dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Wagner Leonardo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cedric Hatenboer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Caio Araújo quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Mercado02/04/2035
Se atascan las conversaciones entre Grêmio y Renato
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Grêmio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Wagner Leonardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Caio Araújo quiere fútbol continental; si el Grêmio puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla29/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cedric Hatenboer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla29/01/2035
7 caras nuevas y el Grêmio todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Grêmio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eriki estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Palmeiras conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fernando Silva y Grêmio acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Caio Araújo, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vicente Conelli está en ella.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Plantilla15/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eriki está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Grêmio preguntó y Palmeiras dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Grêmio, otra semana sin la firma de Luiz Yano.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wagner Leonardo firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
7.19, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla27/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Milans está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pedro Milans estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fellipe Resende, y el técnico lo permitió.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla25/09/2034
9 caras nuevas y el Grêmio todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Una lesión de rodilla de las peores para Alex Alves
32 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Goiás pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Caio Araújo será jugador de otro club este fin de semana, y en Goiás las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiás cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Wanderson Papaterra, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo14/08/2034
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Krisztian Lisztes fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Goiás le dijo a Juan José González que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
16 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Goiás pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Goiás lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Renato Marques lo produjo, y el 8.58 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiás, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Goiás nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Goiás lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Flamengo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Mariano Ramos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.82 junto a su nombre.
40 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Goiás pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiás, y no se va a retirar.
El Cruzeiro no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $4.2M por Renato Marques, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Volta Redonda quería más de $300.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Cristian y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/06/2034
Diego Caito choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un nombre más en la lista: Brusque ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Juan Gabriel. La respuesta de Goiás no ha cambiado. De momento.
Lázaro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un 0‑3 ante Bahia es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
Objetivos de mercado19/06/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Renato Marques
Goiás y Cruzeiro han fijado $4.2M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La oferta de Floresta por Jean Carlos se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Vasco da Gama esperando con una camiseta. En Goiás nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Goiás nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goiás, y no se va a retirar.
Bragantino quería más de $1.5M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
77 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Goiás pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Juan Gabriel lo hizo ante Porto Velho. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Goiás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Goiás nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Goiás lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goiás cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan José González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.